Tristemente cuando pasan los años y cambias, maduras o te planteas otras cosas en tu vida, los demás también lo hacen y lo que antes era una relación estupenda entre amigos, ves como desaparece, se enrarece, o acabas viendo que no tienes nada en común con ese amigo tuyo de hace veinte años.
Pedimos a un amigo que comparta con nosotros todas las cosas, los gustos, las aficiones, los hobbies, el sentido del humor, y demás; pero personalmente he acabado aprendiendo que eso es muy raro.
Ahora intento buscar personas que compartan algo conmigo, ya sea el gusto lúdico por los juegos de mesa, el buen conversar, el mismo o similar conjunto de valores o creencias, el sentido del humor, el deporte o el cine, los negocios o las inversiones. He aprendido a tener pocos buenos amigos, pero un gran equipo de personas dispuestas a compartir momentos especiales conmigo, a disfrutar juntos de lo bueno y a aceptar lo que son en los demás aspectos. No tengo muchos amigos, y aún tengo menos buenos amigos, pero reconozco que cada uno llena una parte de mí.
También he aprendido a diferenciar a la gente sana de la que no lo es, a separar lo malo, de aquello que es tal cual lo ves; con todo lo bueno o malo que puedas percibir, pero noble, sin maldad.
La vida también me ha puesto en situaciones curiosas:
- Nunca creí que acabaría viendo una peli porno con la mujer de un amigo (y no pasó nada, podéis creerme). Luego acabamos hablando de los gustos de su marido y de mi mujer.
- Nunca pensé que saber tener la boca cerrada haría llegar a mis oídos las historias de tantas personas, que probablemente no saben que sus historias están a salvo conmigo. Saber escuchar produce eso.
- Nunca pensé que conocería los puntos más débiles de algunos amigos a través de las quejas de sus parejas. Ni que tampoco vería a esos amigos adoptar una postura de protección, señal de que les duele el comentario, la herida o que no saben como solventarlo. Es la época de los problemas transcendentales que hacen temblar el edificio.
- Tampoco creí que las necesidades de ambos sexos se homogeneizan con los años, es entonces cuando ves que ambos sexos se igualan en muchos temas y problemas, aunque planteados desde puntos de vista diferentes. Y que lo que se plantea nada tiene que ver con la tele, la superficialidad, sino al contrario, se da paso a la franqueza y la crudeza.
- Nunca creí que le haría piropos a la dependienta de una tienda como: "los juegos de tazas de tu tienda son preciosos" sin mirar las curvas de su cuerpo. O que me atraerían las mujeres maduras, pero con experiencia de la vida, más comprometidas que esas jovencitas turgentes y sugerentes.
- Ni que acabaría dando algunos consejos sobre "chicos" a alguna de las amigas de mi mujer.
- Ni que los comentarios con la edad se harían más crudos, más francos, más certeros y menos pensados para impresionar o satisfacer los oídos de los demás. Es un retorno a nosotros mismos.
Y también he descubierto que todos estamos llenos de vulnerabilidades y errores, y demás facetas oscuras y grises. A fin de cuenta solo somos personas.
Saludos
sábado 27 de diciembre de 2008
Cuando la implementación falla
La semana pasada, harto ya de consumir en electricidad más de lo necesario, decidí quitar una bombilla de bajo consumo de cada uno de los cuatro downlight de mi comedor.
Cuando los instalé, pedí al electricista tener la suficiente luz para leer o trabajar bien, sin cansarme la vista y pudiendo dedicar cuatro o cinco horas al estudio o la lectura. El sesudo electricista me colocó 2 bombillas de 26W cada una, que por 4 downlights son 26w x 2 x 4 = 208w de consumo y más de 1000W de luz en un comedor de ¡¡15 metros cuadrados!!
Me he dado cuenta de que a veces pides un trabajo determinado, y cuando terminan la faena han conseguido justamente lo contrario de lo que tú pretendías. Yo quería luz y gastar menos, el resultado fue tanta luz que se me irritaban los ojos y un consumo importante, hasta que me subí con la escalera, saqué una de aquellas bombillas y comprendí que mi electricista no había entendido lo que pretendía y que yo había confiado una idea a alguien que solo entendía de electricidad. Asumo mi parte de culpa.
La vida está llena de contradicciones, y en ocasiones, una idea mal ejecutada consigue el efecto contrario. No te fíes, revisa lo que pidas. Asegúrate de que las cosas son lo que parecen y que funcionan, rinden o se comportan como esperabas.
Felices Fiestas a todos
Cuando los instalé, pedí al electricista tener la suficiente luz para leer o trabajar bien, sin cansarme la vista y pudiendo dedicar cuatro o cinco horas al estudio o la lectura. El sesudo electricista me colocó 2 bombillas de 26W cada una, que por 4 downlights son 26w x 2 x 4 = 208w de consumo y más de 1000W de luz en un comedor de ¡¡15 metros cuadrados!!
Me he dado cuenta de que a veces pides un trabajo determinado, y cuando terminan la faena han conseguido justamente lo contrario de lo que tú pretendías. Yo quería luz y gastar menos, el resultado fue tanta luz que se me irritaban los ojos y un consumo importante, hasta que me subí con la escalera, saqué una de aquellas bombillas y comprendí que mi electricista no había entendido lo que pretendía y que yo había confiado una idea a alguien que solo entendía de electricidad. Asumo mi parte de culpa.
La vida está llena de contradicciones, y en ocasiones, una idea mal ejecutada consigue el efecto contrario. No te fíes, revisa lo que pidas. Asegúrate de que las cosas son lo que parecen y que funcionan, rinden o se comportan como esperabas.
Felices Fiestas a todos
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lunes 22 de diciembre de 2008
Estar satisfecho
Es muy difícil que podamos definir lo que es la felicidad. Parece más un estado de ánimo que un conjunto de condiciones que deban darse para alcanzarla.
Durante muchos años se nos ha dicho lo importante que era ser feliz. Todos los padres deseaban para sus hijos solamente eso, "que sean felices".
Existen personas que hoy se sienten felices y mañana no, aunque las condiciones de vida sean las mismas y los acontecimientos no hayan sufrido grandes cambios. Los humanos necesitamos una vida serena, estable emocionalmente y ver nuestras ambiciones y necesidades cubiertas para sentirnos felices, pero aún así, a veces no lo somos.
Recientes estudios condicionan la felicidad al hecho de "estar satisfechos", es decir, que la felicidad se daría tras un período lo suficientemente largo (donde la longitud temporal de ese período puede ser distinta para cada persona) de satisfacción.
Cuando una persona ve cumplidos sus deseos, recompensados sus esfuerzos y dispone de tiempo para estar sereno y ver sus logros y aquello que le rodea, con el suficiente espacio de tiempo para sentirlo así, pasa a un estado de felicidad.
Resumiendo que la satisfacción continuada es el paso previo para llegar a la felicidad.
Sin embargo hoy, vivimos en un estado permanente de insatisfacción, nada nos parece suficiente, y sufrimos muchos altibajos emocionales debidos al estrés, lo que no favorece alcanzar el nivel de satisfacción elevados o perdurables que deberían llevarnos a la felicidad.
Y tampoco es un problema de riqueza. Les pasa a ricos y a pobres. Incluso en la época de los grandes reyes sucedía lo mismo.
Hace poco, en la Historia de España contada para escépticos, de Juan Eslava Galán, leí que allá por el s.X reinaba en la península ibérica el califa Abd al-Rahman III, que había heredado una al-Andalus en decadencia y que después de sufrir una derrota en Simancas frente a los cristianos, reformó su ejército, incluyó en él a mesnadas cristianas cedidas por condes cristianos feudatarios de Córdoba, añadió mercenarios eslavos y cristianos e hizo pasar las de Caín a los reinos cristianos del norte.
Debe ser de esta época esta reflexión:
Vinieron los sarracenos
y nos molieron a palos
que Dios protege a los malos
cuando son más que los buenos.
Pues a pesar de su poder, de tener sometido a su reino y a los reinos cristianos, y de hacer sentir su poder en el Norte de África, además de llevar cincuenta años de reinado, cuando falleció, encontraron (supongo que en algo parecido a su diario personal), la lista de los días que había sido feliz. Solamente habían sido catorce, nunca seguidos, durante toda su vida.
Demasiado trabajo y demasiado esfuerzo por mantener unido y fuerte un reino que no duraría demasiado antes de entrar en crisis nuevamente.
Recordadlo estas fiestas, pensad en lograr lo mejor o lo más importante de cada día, y por la noche, repasad los acontecimientos, mirad lo que ha merecido la pena, lo que hemos errado y decidid si es un día glorioso que merezca la pena recordar, o si estáis satisfechos del mismo. Si no es así, pensad en las causas y buscad soluciones.
Yo aún estoy intentando aplicarme estas técnicas y son muy útiles, aunque reconozco que todavía me cuesta adaptarme a esta manera de mejorar mi calidad de vida.
Felices Fiestas a todos.
Durante muchos años se nos ha dicho lo importante que era ser feliz. Todos los padres deseaban para sus hijos solamente eso, "que sean felices".
Existen personas que hoy se sienten felices y mañana no, aunque las condiciones de vida sean las mismas y los acontecimientos no hayan sufrido grandes cambios. Los humanos necesitamos una vida serena, estable emocionalmente y ver nuestras ambiciones y necesidades cubiertas para sentirnos felices, pero aún así, a veces no lo somos.
Recientes estudios condicionan la felicidad al hecho de "estar satisfechos", es decir, que la felicidad se daría tras un período lo suficientemente largo (donde la longitud temporal de ese período puede ser distinta para cada persona) de satisfacción.
Cuando una persona ve cumplidos sus deseos, recompensados sus esfuerzos y dispone de tiempo para estar sereno y ver sus logros y aquello que le rodea, con el suficiente espacio de tiempo para sentirlo así, pasa a un estado de felicidad.
Resumiendo que la satisfacción continuada es el paso previo para llegar a la felicidad.
Sin embargo hoy, vivimos en un estado permanente de insatisfacción, nada nos parece suficiente, y sufrimos muchos altibajos emocionales debidos al estrés, lo que no favorece alcanzar el nivel de satisfacción elevados o perdurables que deberían llevarnos a la felicidad.
Y tampoco es un problema de riqueza. Les pasa a ricos y a pobres. Incluso en la época de los grandes reyes sucedía lo mismo.
Hace poco, en la Historia de España contada para escépticos, de Juan Eslava Galán, leí que allá por el s.X reinaba en la península ibérica el califa Abd al-Rahman III, que había heredado una al-Andalus en decadencia y que después de sufrir una derrota en Simancas frente a los cristianos, reformó su ejército, incluyó en él a mesnadas cristianas cedidas por condes cristianos feudatarios de Córdoba, añadió mercenarios eslavos y cristianos e hizo pasar las de Caín a los reinos cristianos del norte.
Debe ser de esta época esta reflexión:
Vinieron los sarracenos
y nos molieron a palos
que Dios protege a los malos
cuando son más que los buenos.
Pues a pesar de su poder, de tener sometido a su reino y a los reinos cristianos, y de hacer sentir su poder en el Norte de África, además de llevar cincuenta años de reinado, cuando falleció, encontraron (supongo que en algo parecido a su diario personal), la lista de los días que había sido feliz. Solamente habían sido catorce, nunca seguidos, durante toda su vida.
Demasiado trabajo y demasiado esfuerzo por mantener unido y fuerte un reino que no duraría demasiado antes de entrar en crisis nuevamente.
Recordadlo estas fiestas, pensad en lograr lo mejor o lo más importante de cada día, y por la noche, repasad los acontecimientos, mirad lo que ha merecido la pena, lo que hemos errado y decidid si es un día glorioso que merezca la pena recordar, o si estáis satisfechos del mismo. Si no es así, pensad en las causas y buscad soluciones.
Yo aún estoy intentando aplicarme estas técnicas y son muy útiles, aunque reconozco que todavía me cuesta adaptarme a esta manera de mejorar mi calidad de vida.
Felices Fiestas a todos.
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viernes 19 de diciembre de 2008
Interesantes Frases Célebres XII
No hablaríamos tanto en sociedad si nos diéramos cuenta del poco caso que hacemos de los otros cuando nos hablan.
Noel Claraso
El genio comienza las grandes obras, más solo el trabajo las termina.
J. Joubert.
Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás. Es más fácil calzarte unas zapatillas que alfombrar toda la tierra.
Anthony de Mello
Hay gente que tiene en el lenguaje costumbres de loro y en la vida, costumbres de mono. Solo dicen lo que han oído a otros y solo hacen lo que han visto hacer.
Maurice Baring
Hay más personas desgraciadas por falta de lo superfluo que por falta de lo necesario.
Pelet de la Lozere.
Noel Claraso
El genio comienza las grandes obras, más solo el trabajo las termina.
J. Joubert.
Si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás. Es más fácil calzarte unas zapatillas que alfombrar toda la tierra.
Anthony de Mello
Hay gente que tiene en el lenguaje costumbres de loro y en la vida, costumbres de mono. Solo dicen lo que han oído a otros y solo hacen lo que han visto hacer.
Maurice Baring
Hay más personas desgraciadas por falta de lo superfluo que por falta de lo necesario.
Pelet de la Lozere.
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miércoles 17 de diciembre de 2008
Mi tiempo - Post 3 de ¿?
Los regalos de Navidad.
Me gusta comprar a la familia los regalos, pero lo cierto es que detesto hacerlo en Navidad, con el estrés que supone la cosa, la subida de precio que suelen hacer allá por principios o mediados de noviembre, y las colas y carreras maratonianas para buscar productos casi agotados o encontrar ofertas razonables.
Así que desde hace unos años empiezo a comprar los regalos de Reyes (que para mi son los mismos que los de Papá Noel) en septiembre u octubre. Sí, se que puedo parecer un tipo raro (además de que lo soy), pero disfruto más de las compras, evito reclamaciones, gano en atención al público, pues evito la masificación y compro a mejores precios.
No nos engañemos, el cuando comprar es más una cuestión cultural que real. La mayoría de nosotros, sabemos que necesitan nuestros padres, hermanos o pareja, sin importar si es octubre o diciembre. Otra cosa son los chavales, que a veces no se deciden y que muchas veces es mejor esperar a que clarifiquen sus prioridades.
Pero la mayoría de los regalos, van dirigidos a personas adultas. Puede darse el caso de que antes de fiestas alguien se compre lo que le íbamos a regalar, pues sí, pero a mi no me ha pasado más que una vez en todos los años que llevo actuando así.
Además si eres imaginativo, puedes agrupar los regalos por afinidad. Así por ejemplo, si alguien se compra algo que tu pensabas regalarle, puedes intercambiar el regalo con el de la otra persona que le es afín.
Por no hablar de las compras por Internet, donde la empresa de transportes es determinante y que en Navidad suele estar a reventar. Siempre se pierden regalos, paquetes, llegan dañados, etcétera. De hecho, si alguien compra tarde los regalos, no veréis que lo haga por Internet, y eso es porque necesita "llevárselo puesto".
Tengo entendido que los regalos que llegan retrasados para Reyes o Papá Noel son más de los que creeríamos. Las empresas de paquetería no suelen alcanzar la normalidad hasta mediados o finales de enero. Y todavía recuerdo como mi propio regalo de Reyes del año pasado llegó con más de dos meses de retraso desde la Tienda en Casa del Corte Inglés. Menos mal que era para mi, aunque me avisaron con tiempo suficiente del retraso y me ofertaron la posibilidad de cancelarlo sin mayores problemas. Pero me interesaba, y siendo yo el afectado, preferí esperar. Y como hoy en día todos venden sin stock, pues quedan expuestos a los retrasos del fabricante, y éste a los de su transportista.
Y como tengáis un problema tecnológico o que requiera consulta a un técnico, podéis olvidaros de que os echen un cable en diciembre. Ante cualquier duda tecnológica o cualquier aparato mal montado os quedaréis tirados hasta pasadas las fiestas. O por lo menos esa es mi experiencia.
Para mi lo bonito es disfrutar de las compras, no sufrirlas. Luego está el hecho de que realizarlas escalonadas en varios meses, reduce el "daño" que sufre la nómina. Además, gracias a esta manera de comprar, parte de la paga extra de diciembre sobrevive a ese fatídico año y te permite aprovechar las rebajas de enero. ¿No os decía yo que todo son ventajas?
Saludos
Y Felices Fiestas a todos.
Me gusta comprar a la familia los regalos, pero lo cierto es que detesto hacerlo en Navidad, con el estrés que supone la cosa, la subida de precio que suelen hacer allá por principios o mediados de noviembre, y las colas y carreras maratonianas para buscar productos casi agotados o encontrar ofertas razonables.
Así que desde hace unos años empiezo a comprar los regalos de Reyes (que para mi son los mismos que los de Papá Noel) en septiembre u octubre. Sí, se que puedo parecer un tipo raro (además de que lo soy), pero disfruto más de las compras, evito reclamaciones, gano en atención al público, pues evito la masificación y compro a mejores precios.
No nos engañemos, el cuando comprar es más una cuestión cultural que real. La mayoría de nosotros, sabemos que necesitan nuestros padres, hermanos o pareja, sin importar si es octubre o diciembre. Otra cosa son los chavales, que a veces no se deciden y que muchas veces es mejor esperar a que clarifiquen sus prioridades.
Pero la mayoría de los regalos, van dirigidos a personas adultas. Puede darse el caso de que antes de fiestas alguien se compre lo que le íbamos a regalar, pues sí, pero a mi no me ha pasado más que una vez en todos los años que llevo actuando así.
Además si eres imaginativo, puedes agrupar los regalos por afinidad. Así por ejemplo, si alguien se compra algo que tu pensabas regalarle, puedes intercambiar el regalo con el de la otra persona que le es afín.
Por no hablar de las compras por Internet, donde la empresa de transportes es determinante y que en Navidad suele estar a reventar. Siempre se pierden regalos, paquetes, llegan dañados, etcétera. De hecho, si alguien compra tarde los regalos, no veréis que lo haga por Internet, y eso es porque necesita "llevárselo puesto".
Tengo entendido que los regalos que llegan retrasados para Reyes o Papá Noel son más de los que creeríamos. Las empresas de paquetería no suelen alcanzar la normalidad hasta mediados o finales de enero. Y todavía recuerdo como mi propio regalo de Reyes del año pasado llegó con más de dos meses de retraso desde la Tienda en Casa del Corte Inglés. Menos mal que era para mi, aunque me avisaron con tiempo suficiente del retraso y me ofertaron la posibilidad de cancelarlo sin mayores problemas. Pero me interesaba, y siendo yo el afectado, preferí esperar. Y como hoy en día todos venden sin stock, pues quedan expuestos a los retrasos del fabricante, y éste a los de su transportista.
Y como tengáis un problema tecnológico o que requiera consulta a un técnico, podéis olvidaros de que os echen un cable en diciembre. Ante cualquier duda tecnológica o cualquier aparato mal montado os quedaréis tirados hasta pasadas las fiestas. O por lo menos esa es mi experiencia.
Para mi lo bonito es disfrutar de las compras, no sufrirlas. Luego está el hecho de que realizarlas escalonadas en varios meses, reduce el "daño" que sufre la nómina. Además, gracias a esta manera de comprar, parte de la paga extra de diciembre sobrevive a ese fatídico año y te permite aprovechar las rebajas de enero. ¿No os decía yo que todo son ventajas?
Saludos
Y Felices Fiestas a todos.
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Mi router se ha tostado
Hace unos días, mi router dejó de funcionar. Ya sabéis todos lo que es: el cacharro al que conectas el ordenador y que luego se conecta él mismo a la toma de teléfono para darte acceso a Internet.
Desgraciadamente para mí, el router era de cuatro puertos y el suplente que pude poner, de solamente uno. La primera vez que me di de alta de mi proveedor actual de Internet, pagando un suplemento, me enviaron el router de cuatro puertos.
Luego cambié de vivienda, y claro, la única forma de seguir siendo del mismo proveedor fue que me dieran de baja, luego de alta y además perdiera las ofertas y descuentos en vigor, ya sabéis, todo muy profesional y coherente.
El caso es que con esta segunda alta artificial me llegó un router de un solo puerto, que yo rápidamente cambié por el de cuatro. Ahora se me ha quemado el de cuatro puertos, y Orange me dijo que me podía enviar otro de un solo puerto porque es el que tenía contratado en esta segunda alta. Les hice darse de cuenta de que se trataba de un traslado de vivienda y como el primer router era también de ellos, dicen que enviarán otro igual (de 4 puertos).
Increíble, ¡qué suerte la mía!, cuando yo ya temía lo peor. Pero el caso es que de esto hace ya bastantes días, y del router sigo sin tener noticias. Espero que no se confirmen mis peores augurios.
Saludos
Desgraciadamente para mí, el router era de cuatro puertos y el suplente que pude poner, de solamente uno. La primera vez que me di de alta de mi proveedor actual de Internet, pagando un suplemento, me enviaron el router de cuatro puertos.
Luego cambié de vivienda, y claro, la única forma de seguir siendo del mismo proveedor fue que me dieran de baja, luego de alta y además perdiera las ofertas y descuentos en vigor, ya sabéis, todo muy profesional y coherente.
El caso es que con esta segunda alta artificial me llegó un router de un solo puerto, que yo rápidamente cambié por el de cuatro. Ahora se me ha quemado el de cuatro puertos, y Orange me dijo que me podía enviar otro de un solo puerto porque es el que tenía contratado en esta segunda alta. Les hice darse de cuenta de que se trataba de un traslado de vivienda y como el primer router era también de ellos, dicen que enviarán otro igual (de 4 puertos).
Increíble, ¡qué suerte la mía!, cuando yo ya temía lo peor. Pero el caso es que de esto hace ya bastantes días, y del router sigo sin tener noticias. Espero que no se confirmen mis peores augurios.
Saludos
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martes 16 de diciembre de 2008
Paliativos
Resulta obvio que paliar un problema no lo resuelve, sino que a veces incluso, genera efectos inesperados.
Recuerdo haber leído hace poco, aunque no se donde, y por eso no citaré a la fuente, que en China decidieron reducir el número de ratas en el país, para lo que pagarían a los propios chinos por cada rata muerta. Así que los chinos en vez de capturar ratas y matarlas, se dedicaron a criarlas en casa, que era más fácil y para algunos, hasta rentable.
Cuando oigo a personas que dicen que realizan las compras por Internet, porque mejoran su calidad de vida al ahorrar tiempo (yo mismo); o a esos padres que demandan que sus hijos vayan al cole en vacaciones porque ellos están trabajando y no pueden cuidarlos; o escucho como las personas piden más parkings para los coches, me refiero al concepto de paliativos.
Si necesitamos más tiempo para todo y siempre estamos estresados, podemos liberar tiempo para otra cosa gracias a la tecnología, pero a lo mejor el problema real, es que nuestro modelo de vida es un fracaso, y eso, solo se resuelve cambiando la mentalidad.
No es que el tráfico sea estresante, es que salimos de casa estresados y con el tiempo justo; no es que haya atascos, es que todos cogemos el coche. A todo esto me refiero cuando digo que hemos entrado en una espiral de reducción de nuestra calidad de vida.
Pero sin conciencia, es difícil reorientarnos. Podemos vislumbrar que el coche no es la solución, pero necesitamos más carriles bici y que todo punto dentro de una ciudad tenga un camino asfaltado en verde hasta cualquier otro destino; puede que nos guste la idea de pasar tiempo con nuestros hijos, pero con la forma de orientar los horarios laborales, depende más del Gobierno y las empresas que de los empleados.
No nos engañemos, vivimos a base de paliativos. Tomar vitaminas, jalea real, y todo tipo de refuerzos mentales, físicos, estimulantes o relajantes, solo harán que un futuro próximo todavía exijamos más de nosotros mismos y alcancemos de nuevo el nivel de ruptura. Nuestro modelo de vida se ha agotado, es el momento de dar paso a otras prioridades y otra forma de vivir.
Lo curioso es que no es la primera vez que este cambio se produce en la historia, y sin embargo, nadie contempla en estos momentos que estemos cerca de ese nuevo umbral.
Mi duda es si encontraremos una solución nueva o se producirá una involución en la forma de pensar y cambiaremos algunos hábitos actuales por otros más parecidos a los de nuestros abuelos, porque ni todo fue bueno, ni todo era malo.
Recuerdo haber leído hace poco, aunque no se donde, y por eso no citaré a la fuente, que en China decidieron reducir el número de ratas en el país, para lo que pagarían a los propios chinos por cada rata muerta. Así que los chinos en vez de capturar ratas y matarlas, se dedicaron a criarlas en casa, que era más fácil y para algunos, hasta rentable.
Cuando oigo a personas que dicen que realizan las compras por Internet, porque mejoran su calidad de vida al ahorrar tiempo (yo mismo); o a esos padres que demandan que sus hijos vayan al cole en vacaciones porque ellos están trabajando y no pueden cuidarlos; o escucho como las personas piden más parkings para los coches, me refiero al concepto de paliativos.
Si necesitamos más tiempo para todo y siempre estamos estresados, podemos liberar tiempo para otra cosa gracias a la tecnología, pero a lo mejor el problema real, es que nuestro modelo de vida es un fracaso, y eso, solo se resuelve cambiando la mentalidad.
No es que el tráfico sea estresante, es que salimos de casa estresados y con el tiempo justo; no es que haya atascos, es que todos cogemos el coche. A todo esto me refiero cuando digo que hemos entrado en una espiral de reducción de nuestra calidad de vida.
Pero sin conciencia, es difícil reorientarnos. Podemos vislumbrar que el coche no es la solución, pero necesitamos más carriles bici y que todo punto dentro de una ciudad tenga un camino asfaltado en verde hasta cualquier otro destino; puede que nos guste la idea de pasar tiempo con nuestros hijos, pero con la forma de orientar los horarios laborales, depende más del Gobierno y las empresas que de los empleados.
No nos engañemos, vivimos a base de paliativos. Tomar vitaminas, jalea real, y todo tipo de refuerzos mentales, físicos, estimulantes o relajantes, solo harán que un futuro próximo todavía exijamos más de nosotros mismos y alcancemos de nuevo el nivel de ruptura. Nuestro modelo de vida se ha agotado, es el momento de dar paso a otras prioridades y otra forma de vivir.
Lo curioso es que no es la primera vez que este cambio se produce en la historia, y sin embargo, nadie contempla en estos momentos que estemos cerca de ese nuevo umbral.
Mi duda es si encontraremos una solución nueva o se producirá una involución en la forma de pensar y cambiaremos algunos hábitos actuales por otros más parecidos a los de nuestros abuelos, porque ni todo fue bueno, ni todo era malo.
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Reciclando por reciclar
Cuando vas a un contenedor de reciclaje y dejas todos los envases para reciclar, te sientes bien, piensas en que ayudas a crear un mundo más sostenible, mejor, con futuro, y te sonríes a ti mismo por aportar tu granito de arena.
Ese era yo hasta hace unos meses, ahora me siento como un idiota al completo.
Cuando cojo mis garrafas de 8 litros de agua y las tiro a reciclar, lo primero que se me pasa por la cabeza es que hace falta ser idiotas para reciclar un envase que solo se ha utilizado una vez y que reciclamos para poder volverlo a usar. ¡Hablamos de recipientes que contienen algo tan inocuo como el agua! Pero lo mandamos a reciclar, ¡es un sinsentido!
Reciclamos todos los envases después de un solo uso, ¿es que acaso reciclar no tiene coste ecológico ni económico? No lo creo.
¿Habéis visto la cantidad de envases que llevan cartón adicional para recubrirlo todo? Un ejemplo claro es el de los yogures, que van "soldados" los unos a los otros, y además se les recubre de un envoltorio de cartón. No aporta nada, y genera residuos. ¿Por qué no dejamos de gastar más envases de los necesarios como primera medida de un mundo sostenible y luego pensamos en reciclar el resto?
Ahora me siento más idiota que nadie cuando llevo todo eso a reciclar y se que todavía es útil, pero claro, nadie me venderá "agua suelta" para seguir empleando unas cuantas veces más mis garrafas de plástico vacías.
Esto me recuerda a aquella vez que un organismo público decidió enviar los envíos postales dentro de la "misma zona administrativa" mediante sobres que eran reutilizables, así el mismo sobre se empleaba unas veinte o treinta veces antes de tirarse definitivamente. Pues bien, siguieron enviando la correspondencia en sobres pequeños, que luego metían en el grande reciclable de múltiples usos, naturalmente el empleo del "doble sobre" no mejoró nada el consumo de papel ni de sobres, pero dio esa imagen. ¿Realmente tenían interés en la idea?
¡Que pena damos como sociedad avanzada!
Ese era yo hasta hace unos meses, ahora me siento como un idiota al completo.
Cuando cojo mis garrafas de 8 litros de agua y las tiro a reciclar, lo primero que se me pasa por la cabeza es que hace falta ser idiotas para reciclar un envase que solo se ha utilizado una vez y que reciclamos para poder volverlo a usar. ¡Hablamos de recipientes que contienen algo tan inocuo como el agua! Pero lo mandamos a reciclar, ¡es un sinsentido!
Reciclamos todos los envases después de un solo uso, ¿es que acaso reciclar no tiene coste ecológico ni económico? No lo creo.
¿Habéis visto la cantidad de envases que llevan cartón adicional para recubrirlo todo? Un ejemplo claro es el de los yogures, que van "soldados" los unos a los otros, y además se les recubre de un envoltorio de cartón. No aporta nada, y genera residuos. ¿Por qué no dejamos de gastar más envases de los necesarios como primera medida de un mundo sostenible y luego pensamos en reciclar el resto?
Ahora me siento más idiota que nadie cuando llevo todo eso a reciclar y se que todavía es útil, pero claro, nadie me venderá "agua suelta" para seguir empleando unas cuantas veces más mis garrafas de plástico vacías.
Esto me recuerda a aquella vez que un organismo público decidió enviar los envíos postales dentro de la "misma zona administrativa" mediante sobres que eran reutilizables, así el mismo sobre se empleaba unas veinte o treinta veces antes de tirarse definitivamente. Pues bien, siguieron enviando la correspondencia en sobres pequeños, que luego metían en el grande reciclable de múltiples usos, naturalmente el empleo del "doble sobre" no mejoró nada el consumo de papel ni de sobres, pero dio esa imagen. ¿Realmente tenían interés en la idea?
¡Que pena damos como sociedad avanzada!
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lunes 15 de diciembre de 2008
Lo efímero
Vemos que el coche, el empleo, nuestra pareja, la salud, los amigos, cada vez son tratados como valores más efímeros.
Nadie mantiene hoy un coche tantos años como lo hacían nuestros padres; ni esperamos jubilarnos en el mismo empleo, tras treinta años de servicio; nuestra pareja podría abandonarnos si nos desviamos de los cánones actuales de belleza, o no cumplimos las expectativas de su plan de vida; la salud no depende de nosotros siempre, aunque tampoco parecemos apreciarla demasiado hasta que la perdemos; y los amigos, que antes se regían por valores incontestables, empiezan a ser como un objeto flexible, que esperamos que se adapte a nuestra mano como un guante de usar y tirar; y uno se pregunta, si todo a nuestro alrededor se nos muestra como variable, sujeto a cambio, prescindible, o efímero, ¿por qué dedicamos tanto esfuerzo a seguir adquiriéndolo? ¿Por qué tanto trabajo en mirar hacia afuera, y tan poco en conocernos o hacer crecer nuestro valor intrínseco?
Es el momento de pensar más en nuestra paz interior, en sentirnos satisfechos, en sentirnos bien con nosotros mismos antes que con los demás, en pensar en vivir con dignidad y en disfrutar de lo que somos, de cómo somos y de qué podemos esperar de nosotros mismos.
Nadie mantiene hoy un coche tantos años como lo hacían nuestros padres; ni esperamos jubilarnos en el mismo empleo, tras treinta años de servicio; nuestra pareja podría abandonarnos si nos desviamos de los cánones actuales de belleza, o no cumplimos las expectativas de su plan de vida; la salud no depende de nosotros siempre, aunque tampoco parecemos apreciarla demasiado hasta que la perdemos; y los amigos, que antes se regían por valores incontestables, empiezan a ser como un objeto flexible, que esperamos que se adapte a nuestra mano como un guante de usar y tirar; y uno se pregunta, si todo a nuestro alrededor se nos muestra como variable, sujeto a cambio, prescindible, o efímero, ¿por qué dedicamos tanto esfuerzo a seguir adquiriéndolo? ¿Por qué tanto trabajo en mirar hacia afuera, y tan poco en conocernos o hacer crecer nuestro valor intrínseco?
Es el momento de pensar más en nuestra paz interior, en sentirnos satisfechos, en sentirnos bien con nosotros mismos antes que con los demás, en pensar en vivir con dignidad y en disfrutar de lo que somos, de cómo somos y de qué podemos esperar de nosotros mismos.
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La humanidad de la Humanidad
Hace poco oí decir a una persona pacifista y que me inspira mucho respeto, que la Humanidad solamente conoce una forma de recuperar su humanidad, sus valores, y el verdadero sentido de la vida, y son ... las guerras.
La guerra arrasa países, genera odio y resentimientos, fomenta el apoyo mutuo, crea amistades, difumina la ambigüedad política, elimina las facciones, da sentido a la palabra unidad, sacrificio, supervivencia, miedo, dolor, angustia, y todas aquellas tribulaciones que hacen que seamos más humanos. No entiende de clases, ni muchas veces de riqueza, porque la muerte alcanza en mayor o menor medida a todos.
Son malas por definición, pero permiten a los humanos recordar lo que es verdaderamente importante. No se si son la única manera de regenerar a la sociedad y humanizarla; pero está claro que "ese método" ha dejado de válido desde que las guerras entre naciones fuertes se convirtieron en "posibles y definitivas guerras nucleares".
¿Alguien conoce alguna otra manera de devolvernos la humanidad y de borrar la superficialidad?
La guerra arrasa países, genera odio y resentimientos, fomenta el apoyo mutuo, crea amistades, difumina la ambigüedad política, elimina las facciones, da sentido a la palabra unidad, sacrificio, supervivencia, miedo, dolor, angustia, y todas aquellas tribulaciones que hacen que seamos más humanos. No entiende de clases, ni muchas veces de riqueza, porque la muerte alcanza en mayor o menor medida a todos.
Son malas por definición, pero permiten a los humanos recordar lo que es verdaderamente importante. No se si son la única manera de regenerar a la sociedad y humanizarla; pero está claro que "ese método" ha dejado de válido desde que las guerras entre naciones fuertes se convirtieron en "posibles y definitivas guerras nucleares".
¿Alguien conoce alguna otra manera de devolvernos la humanidad y de borrar la superficialidad?
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jueves 11 de diciembre de 2008
El Coltán
No sabía yo que casi todos los aparatos tecnológicos utilizan esta aleación, y que es fundamental para la fabricación de móviles, ordenadores, televisores, y cualquier aparato que se precie de utilizar tecnología de pequeño tamaño.
Y parece que se está agotando, sin que de momento haya alternativas adecuadas, pues la más cercana, el paladio, también conocido como oro blanco, y que no llega a hacerle sombra, está disponible en menor cuantía que la del coltán.
Os dejo estos enlaces a unos videos sobre un reportaje, dividido en varias partes:
video 1 (11 min), video 2 (6 min), video 3 (11 min), video 4 (2 min).
Saludos
Y parece que se está agotando, sin que de momento haya alternativas adecuadas, pues la más cercana, el paladio, también conocido como oro blanco, y que no llega a hacerle sombra, está disponible en menor cuantía que la del coltán.
Os dejo estos enlaces a unos videos sobre un reportaje, dividido en varias partes:
video 1 (11 min), video 2 (6 min), video 3 (11 min), video 4 (2 min).
Saludos
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miércoles 10 de diciembre de 2008
La sociedad de los extremos
En las fechas en que nos ha tocado vivir, si alguien se atreve a decir categóricamente cual es mejor manera de educar a los niños, o intenta defender su punto de vista sobre el machismo, el sexismo, la violencia de género, el sexo, la prostitución, el Gobierno o la Dictadura de Franco, encontrará siempre a un grupo de personas que se ensañaran con fuerza en destruir nuestra opinión, pero no con ideas, sino con insultos, descrédito, difamación y descalificaciones.
No importa si tenemos razón o no, nadie discutirá con ideas, se saltará a los insultos rápidamente, se nos colocarán carteles simplificando y radicalizando nuestras ideas hasta conseguir el reproche de toda la audiencia, la televisión, los medios o la sociedad.
Hasta la postura más intransigente debería contar con un cuidado, educado, e inteligente contraataque. Incluso ante el peor de los adversarios y el más desvergonzado de nuestros enemigos. Pero no, se trata de ganar al otro a base de pisotearlo, no de convencerlo o de hacerle dudar.
Además se tiende a la simplificación más absoluta. Si estás en contra de esto, eres antidemocrático, o machista, o salvaje incivilizado, etc; como si la persona que nos pone la etiqueta tuviera derecho a hacerlo sin más análisis ni razones, y como si las cosas fueran tan sencillas, tan claras, sin analizar el pasado de la persona o sus experiencias, siempre valiosas.
No es que esto sea nuevo, pero con los medios de comunicación al lado, la cosa toma rumbos de delirium tremens. Basta asistir a una conferencia, debate o similar, y que una mujer que esté allí te acuse de machista, para tener a otras treinta saltándote al cuello sin haber comprobado la afirmación y certeza de la primera calumnia. En estos casos, solo una voz favorable de equipo que te ataca puede salvarte. Y esto sucede cada vez en más campos: la política, los derechos de la mujer, el acoso laboral, la maternidad, la prostitución ...
Aparentemente estamos en democracia, pero el estado cada vez nos dice más lo que debemos hacer. No paran de decirnos como ahorrar luz, pero luego encienden cien mil bombillas en un acto; nos dicen como ahorrar agua, pero no arreglan las tuberías que alimentan ciudades enteras y que pierden mucha; nos multan para asegurar nuestra seguridad; nos quitan a nuestros hijos si les damos azotes o una buena bofetada y tenemos la desgracia de que en ese momento se cae o lastima, porque somos malos padres; se mete en la cárcel a una mujer por perder los nervios con su ex-marido y darle una bofetada delante de los hijos, no bastaba con multarla y advertirla de lo que pasaría si reincidía; se nos penaliza cada vez más como si fuéramos criminales; se están dictando leyes para todo, como si el sentido común hubiera desaparecido; vamos a la sociedad del castigo; donde nada es justo, pero nada debes hacer o serás castigado.
Hace tiempo que la democracia desapareció, ahora el poder lo ejercen aquellos a los que elegimos, pero con un conveniente lavado de cerebro nuestro, claro.
Saludos
No importa si tenemos razón o no, nadie discutirá con ideas, se saltará a los insultos rápidamente, se nos colocarán carteles simplificando y radicalizando nuestras ideas hasta conseguir el reproche de toda la audiencia, la televisión, los medios o la sociedad.
Hasta la postura más intransigente debería contar con un cuidado, educado, e inteligente contraataque. Incluso ante el peor de los adversarios y el más desvergonzado de nuestros enemigos. Pero no, se trata de ganar al otro a base de pisotearlo, no de convencerlo o de hacerle dudar.
Además se tiende a la simplificación más absoluta. Si estás en contra de esto, eres antidemocrático, o machista, o salvaje incivilizado, etc; como si la persona que nos pone la etiqueta tuviera derecho a hacerlo sin más análisis ni razones, y como si las cosas fueran tan sencillas, tan claras, sin analizar el pasado de la persona o sus experiencias, siempre valiosas.
No es que esto sea nuevo, pero con los medios de comunicación al lado, la cosa toma rumbos de delirium tremens. Basta asistir a una conferencia, debate o similar, y que una mujer que esté allí te acuse de machista, para tener a otras treinta saltándote al cuello sin haber comprobado la afirmación y certeza de la primera calumnia. En estos casos, solo una voz favorable de equipo que te ataca puede salvarte. Y esto sucede cada vez en más campos: la política, los derechos de la mujer, el acoso laboral, la maternidad, la prostitución ...
Aparentemente estamos en democracia, pero el estado cada vez nos dice más lo que debemos hacer. No paran de decirnos como ahorrar luz, pero luego encienden cien mil bombillas en un acto; nos dicen como ahorrar agua, pero no arreglan las tuberías que alimentan ciudades enteras y que pierden mucha; nos multan para asegurar nuestra seguridad; nos quitan a nuestros hijos si les damos azotes o una buena bofetada y tenemos la desgracia de que en ese momento se cae o lastima, porque somos malos padres; se mete en la cárcel a una mujer por perder los nervios con su ex-marido y darle una bofetada delante de los hijos, no bastaba con multarla y advertirla de lo que pasaría si reincidía; se nos penaliza cada vez más como si fuéramos criminales; se están dictando leyes para todo, como si el sentido común hubiera desaparecido; vamos a la sociedad del castigo; donde nada es justo, pero nada debes hacer o serás castigado.
Hace tiempo que la democracia desapareció, ahora el poder lo ejercen aquellos a los que elegimos, pero con un conveniente lavado de cerebro nuestro, claro.
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martes 9 de diciembre de 2008
La edad
Hace poco me miré al espejo y vi como tenía más canas en la cabeza que antes. Esto no me deprime especialmente, creo que el peor momento fue cuando me salió la primera, o la que yo creía que lo era, y luego descubrí dos más.
Que ya no tenga la piel de la cara firme y tersa, o que las patas de gallo sean permanentes al tener niños tampoco me parecía demasiado grave. ¡Pero cielos!, hace poco me dí cuenta que los pelos rojos de mi maravillosa barba negra con zonas pelirrojas se estaban volviendo blancos.
Parece que el cuerpo envejece por tramos, uno se degrada un poco, y durante un período de tiempo más o menos largo, nada más parece deteriorarse. Luego empiezas con otra cosa.
Lo curioso es que te das cuenta que cuando tu mejor aspecto ha desaparecido o cuando estás empezando a envejecer o dejas de ser atractivo, es precisamente ese punto donde tienes más experiencia y madurez, y un mayor equilibrio, aderezado claro está, de una mayor responsabilidad.
Dios no deja nunca de recordarnos lo poco que somos y lo poco que significamos por separado. Con razón dicen que la grandeza nunca puede ser cosa de un único hombre, por eso la Humanidad es algo tan grande, aunque el egoísmo que corre en nuestros tiempos insista en lo contrario.
Saludos
Que ya no tenga la piel de la cara firme y tersa, o que las patas de gallo sean permanentes al tener niños tampoco me parecía demasiado grave. ¡Pero cielos!, hace poco me dí cuenta que los pelos rojos de mi maravillosa barba negra con zonas pelirrojas se estaban volviendo blancos.
Parece que el cuerpo envejece por tramos, uno se degrada un poco, y durante un período de tiempo más o menos largo, nada más parece deteriorarse. Luego empiezas con otra cosa.
Lo curioso es que te das cuenta que cuando tu mejor aspecto ha desaparecido o cuando estás empezando a envejecer o dejas de ser atractivo, es precisamente ese punto donde tienes más experiencia y madurez, y un mayor equilibrio, aderezado claro está, de una mayor responsabilidad.
Dios no deja nunca de recordarnos lo poco que somos y lo poco que significamos por separado. Con razón dicen que la grandeza nunca puede ser cosa de un único hombre, por eso la Humanidad es algo tan grande, aunque el egoísmo que corre en nuestros tiempos insista en lo contrario.
Saludos
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lunes 8 de diciembre de 2008
Mi tiempo - Post 2 de ¿?
¿Habéis ido al banco y comprobado que a veces no hay nadie y otras veces está lleno? Lo mismo sucede en el supermercado, la ferretería, los centros comerciales, la peluquería, los colegios, etcétera.
He tomado la costumbre de cuando voy a un determinado sitio y hay mucha gente, marcharme. Es raro que tenga algo urgente que hacer allí, porque procuro ir mucho antes de que termine el plazo, así que puedo volver otro día si hace falta. Como mucho, si el plazo es corto, me acerco y pregunto cuando suele haber menos gente o qué horas y días tienen menos trabajo. Sorprendentemente todos me contestan, y lo hacen con agrado, como si valoraran esa consideración por nuestra parte.
Del mismo modo, si llego a un sitio y veo que hay poca o ninguna actividad, pregunto si es normal, incido en ello, averiguo las razones y si se produce más veces y cuando.
Es necesario aprender a distinguir los sitios que soportan carga constante de aquellos que van por avalanchas. Los supermercados por ejemplo, incrementan la carga en determinados tramos horarios del día, donde se concentra la mayoría de los clientes y de las compras; sin embargo, en las oficinas de los bancos pueden llegar diez personas de repente, y media hora más tarde no hay nadie. En este último caso, cuando se trata de detectar oleadas aleatorias de clientes, paso por delante de la puerta y si veo lleno el local, enlazo con otra tarea que debía hacer también, y me paso media hora más tarde.
Indefectiblemente consigo ahorrar tiempo. En la ferretería me dicen que los últimos días de mes está vacía. Es raro que tenga prisa por arreglar algo de la casa, por lo que voy esos días y me ahorro una cola de media hora.
Al banco voy los viernes, o a primera hora. También a partir de las 12-13h se deshinchan las colas y todo el mundo desaparece de los supermercados justo media hora antes de comer. Es el momento preciso para comprar eso que se te ha olvidado y es necesario.
Tampoco voy a comprar a los centros comerciales el fin de semana, mejor cualquier mañana, o en su defecto cualquier tarde antes de las 18h. Si hace falta como en media hora o almuerzo fuerte y me voy directamente desde la oficina.
Tampoco me llevo el coche los viernes, porque trabajo cerca de una salida importante de la ciudad y me quedo atascado, junto con todos aquellos que empiezan el fin de semana el viernes a las 14 o 15h cuando terminan de trabajar (yo no tengo esa suerte).
En definitiva, es importante conocer los hábitos sociales y las costumbres del resto de personas que vive con nosotros en nuestra ciudad, pueblo o área. Del mismo modo que nadie quiere librar entre semana porque no puedes quedar con nadie (pues el resto estamos trabajando), deberíamos organizarnos para hacer las cosas de manera escalonada, cuando hay menos gente en los comercios o cuando la mayoría vuelve a casa.
Otro momento interesante para gestiones oficiales son los días que llueve, porque mucha gente deja la gestión para otro día. Yo no lo hago, a no ser que el tiempo sea malísimo.
También procuro agrupar las compras. Si he de ir al supermercado y la panadería que me gusta está cerca, aprovecho y hago ambas cosas a la vez, aunque esto creo que ya lo hacemos casi todos.
Saludos
He tomado la costumbre de cuando voy a un determinado sitio y hay mucha gente, marcharme. Es raro que tenga algo urgente que hacer allí, porque procuro ir mucho antes de que termine el plazo, así que puedo volver otro día si hace falta. Como mucho, si el plazo es corto, me acerco y pregunto cuando suele haber menos gente o qué horas y días tienen menos trabajo. Sorprendentemente todos me contestan, y lo hacen con agrado, como si valoraran esa consideración por nuestra parte.
Del mismo modo, si llego a un sitio y veo que hay poca o ninguna actividad, pregunto si es normal, incido en ello, averiguo las razones y si se produce más veces y cuando.
Es necesario aprender a distinguir los sitios que soportan carga constante de aquellos que van por avalanchas. Los supermercados por ejemplo, incrementan la carga en determinados tramos horarios del día, donde se concentra la mayoría de los clientes y de las compras; sin embargo, en las oficinas de los bancos pueden llegar diez personas de repente, y media hora más tarde no hay nadie. En este último caso, cuando se trata de detectar oleadas aleatorias de clientes, paso por delante de la puerta y si veo lleno el local, enlazo con otra tarea que debía hacer también, y me paso media hora más tarde.
Indefectiblemente consigo ahorrar tiempo. En la ferretería me dicen que los últimos días de mes está vacía. Es raro que tenga prisa por arreglar algo de la casa, por lo que voy esos días y me ahorro una cola de media hora.
Al banco voy los viernes, o a primera hora. También a partir de las 12-13h se deshinchan las colas y todo el mundo desaparece de los supermercados justo media hora antes de comer. Es el momento preciso para comprar eso que se te ha olvidado y es necesario.
Tampoco voy a comprar a los centros comerciales el fin de semana, mejor cualquier mañana, o en su defecto cualquier tarde antes de las 18h. Si hace falta como en media hora o almuerzo fuerte y me voy directamente desde la oficina.
Tampoco me llevo el coche los viernes, porque trabajo cerca de una salida importante de la ciudad y me quedo atascado, junto con todos aquellos que empiezan el fin de semana el viernes a las 14 o 15h cuando terminan de trabajar (yo no tengo esa suerte).
En definitiva, es importante conocer los hábitos sociales y las costumbres del resto de personas que vive con nosotros en nuestra ciudad, pueblo o área. Del mismo modo que nadie quiere librar entre semana porque no puedes quedar con nadie (pues el resto estamos trabajando), deberíamos organizarnos para hacer las cosas de manera escalonada, cuando hay menos gente en los comercios o cuando la mayoría vuelve a casa.
Otro momento interesante para gestiones oficiales son los días que llueve, porque mucha gente deja la gestión para otro día. Yo no lo hago, a no ser que el tiempo sea malísimo.
También procuro agrupar las compras. Si he de ir al supermercado y la panadería que me gusta está cerca, aprovecho y hago ambas cosas a la vez, aunque esto creo que ya lo hacemos casi todos.
Saludos
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sábado 6 de diciembre de 2008
Marcas ecológicas
Os dejo un enlace ecológico a una imagen de Greenpeace que me parece interesante. Básicamente nos dice como "de verdes" son los fabricantes de tecnología. Así depende de nosotros comprar sus productos en mayor o menor medida.
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El servicio en la banca
En abril tuve que cambiar de banco, en concreto de una caja a un banco por problemas de gestión que me costaron la friolera de 3000€.
La entidad cometió un error, que reconocieron por escrito, aunque no asumen el coste del mismo. Tras muchos meses de negociaciones y un tira y afloja continuo, me tocó reclamar al Banco de España, porque por lo visto la Junta de Arbitraje de la Comunidad Valenciana no es aceptada como mediador por bancos y cajas en estos asuntos, y el servicio de atención al consumidor del ayuntamiento, si se trata de reclamaciones contra entidades bancarias, te reenvía al Banco de España, el cual, en no más de cuatro meses te responde. Lo que resuelva no es vinculante, aunque los bancos suelen respetar bastante su opinión, o eso me dijeron, así que de momento a esperar.
Aparte de los consabidos comentarios sobre que si has perdido una cantidad determinada de dinero es porque la tenías y puedes permitírtelo, cosa que no es cierta, por lo menos en mi caso, tener incidencias con los bancos y de bastante envergadura, se está convirtiendo en un tema común.
No solo es que sobrecargan a sus empleados, sino que en muchos casos el sistema informático no hace las comprobaciones oportunas. En mi caso un pagaré cancelado por problemas con el proveedor, y a pesar de un aviso en pantalla de que no debía de pagarse, se pagó cuando el operador pulsó la tecla de Seguir. ¿No sería lógico que el sistema exigiera DES-anular el pagaré antes de poder pagarlo?
Lo gracioso del caso es que la primera vez que intentaron cobrarlo, no se lo pagaron, y que fue cancelado con varios meses de antelación a que venciera.
Como iba diciendo, me cambié a un banco de carácter nacional, uno de los primeros del país, y posteriormente acabé oyendo a sus empleados que cuando ellos cometen un error, tampoco la central les da solución, sino que los dejan "solos ante el peligro" para que se las apañen. Es decir, si yerran el banco no asume el coste del error de su empleado, nadie acepta lo que ellos denominan un quebranto.
Personalmente me han devuelto cantidades cercanas a 300€ por un error bancario, pero se ve que si la cantidad es importante, prefieren perderte como cliente, y arriesgarse a que los lleves a los tribunales. En definitiva, que se portan más como una empresas que como una entidad que debe cuidar su imagen.
Y esto lo he oído ya en varios bancos, es decir, han reducido personal, a veces incluso realizan contratación temporal (que sustituyen cada seis meses), o simplemente dejan las oficinas con tres personas en vez de cuatro como había antes. El resultado es peor calidad de servicio, menor coste, y más errores cometidos por la saturación reinante.
Tampoco se salvan cuando realizas las operaciones por Internet. Algunos bancos permiten imprimir documentos de hasta un año de antigüedad; otros fallan habitualmente con la recarga de los móviles; a veces conectas el fin de semana y te llevas un susto porque están de mantenimiento y te ha desaparecido una cuenta o un plazo; intentas cambiar la clave de operaciones, y por error el enlace te lleva a cambiar la clave de entrada al banco, con lo que tecleas la clave antigua que no es la que tu piensas y al final te bloquean el acceso web y acabas en la oficina.
La verdad es que a todos les queda bastante por pulir la web. Hay webs que te incorporan un teclado en la pantalla para introducir tu DNI y tu password con el ratón, pero si entras con el firefox, el teclado se va desplazando por la pantalla a cada pulsación; unos te exigen tener tarjeta de crédito para entrar vía web, otros no; con algunos bancos la clave de entrada es de solo seis caracteres, y podría seguir.
Resulta incluso curioso que si eres cotitular con tu mujer de una cuenta bancaria y mediante las opciones disponibles, pides por Internet que deje de llegarte el correo en papel a casa porque puedes consultarlo vía web, no puedas. ¿Cómo? Si vas al banco, siendo cotitular de una cuenta puedes hacer lo que quieras, pero por Internet debes introducir la clave de cada cotitular para dejar de recibir correspondencia. ¿Y qué pasa si los demás cotitulares no tienen tarjeta autorizada para entrar vía web porque no les interesa? Pues que hay operaciones que no puedes hacer.
Ya digo que la cosa tiene tela. Y es que llevaba muchos años sin cambiar de banco. De momento estoy en dos, porque ya no me fío de ninguno. Esa es la verdad.
Pero no sabía que la calidad de servicio era ya tan baja. Esto empieza a parecerse a lo de los operadores de telefonía, cuando la gente sabe que existen mejores ofertas y te dice que no se cambia porque seguro que le pasa algo y se queda tirado.
La entidad cometió un error, que reconocieron por escrito, aunque no asumen el coste del mismo. Tras muchos meses de negociaciones y un tira y afloja continuo, me tocó reclamar al Banco de España, porque por lo visto la Junta de Arbitraje de la Comunidad Valenciana no es aceptada como mediador por bancos y cajas en estos asuntos, y el servicio de atención al consumidor del ayuntamiento, si se trata de reclamaciones contra entidades bancarias, te reenvía al Banco de España, el cual, en no más de cuatro meses te responde. Lo que resuelva no es vinculante, aunque los bancos suelen respetar bastante su opinión, o eso me dijeron, así que de momento a esperar.
Aparte de los consabidos comentarios sobre que si has perdido una cantidad determinada de dinero es porque la tenías y puedes permitírtelo, cosa que no es cierta, por lo menos en mi caso, tener incidencias con los bancos y de bastante envergadura, se está convirtiendo en un tema común.
No solo es que sobrecargan a sus empleados, sino que en muchos casos el sistema informático no hace las comprobaciones oportunas. En mi caso un pagaré cancelado por problemas con el proveedor, y a pesar de un aviso en pantalla de que no debía de pagarse, se pagó cuando el operador pulsó la tecla de Seguir. ¿No sería lógico que el sistema exigiera DES-anular el pagaré antes de poder pagarlo?
Lo gracioso del caso es que la primera vez que intentaron cobrarlo, no se lo pagaron, y que fue cancelado con varios meses de antelación a que venciera.
Como iba diciendo, me cambié a un banco de carácter nacional, uno de los primeros del país, y posteriormente acabé oyendo a sus empleados que cuando ellos cometen un error, tampoco la central les da solución, sino que los dejan "solos ante el peligro" para que se las apañen. Es decir, si yerran el banco no asume el coste del error de su empleado, nadie acepta lo que ellos denominan un quebranto.
Personalmente me han devuelto cantidades cercanas a 300€ por un error bancario, pero se ve que si la cantidad es importante, prefieren perderte como cliente, y arriesgarse a que los lleves a los tribunales. En definitiva, que se portan más como una empresas que como una entidad que debe cuidar su imagen.
Y esto lo he oído ya en varios bancos, es decir, han reducido personal, a veces incluso realizan contratación temporal (que sustituyen cada seis meses), o simplemente dejan las oficinas con tres personas en vez de cuatro como había antes. El resultado es peor calidad de servicio, menor coste, y más errores cometidos por la saturación reinante.
Tampoco se salvan cuando realizas las operaciones por Internet. Algunos bancos permiten imprimir documentos de hasta un año de antigüedad; otros fallan habitualmente con la recarga de los móviles; a veces conectas el fin de semana y te llevas un susto porque están de mantenimiento y te ha desaparecido una cuenta o un plazo; intentas cambiar la clave de operaciones, y por error el enlace te lleva a cambiar la clave de entrada al banco, con lo que tecleas la clave antigua que no es la que tu piensas y al final te bloquean el acceso web y acabas en la oficina.
La verdad es que a todos les queda bastante por pulir la web. Hay webs que te incorporan un teclado en la pantalla para introducir tu DNI y tu password con el ratón, pero si entras con el firefox, el teclado se va desplazando por la pantalla a cada pulsación; unos te exigen tener tarjeta de crédito para entrar vía web, otros no; con algunos bancos la clave de entrada es de solo seis caracteres, y podría seguir.
Resulta incluso curioso que si eres cotitular con tu mujer de una cuenta bancaria y mediante las opciones disponibles, pides por Internet que deje de llegarte el correo en papel a casa porque puedes consultarlo vía web, no puedas. ¿Cómo? Si vas al banco, siendo cotitular de una cuenta puedes hacer lo que quieras, pero por Internet debes introducir la clave de cada cotitular para dejar de recibir correspondencia. ¿Y qué pasa si los demás cotitulares no tienen tarjeta autorizada para entrar vía web porque no les interesa? Pues que hay operaciones que no puedes hacer.
Ya digo que la cosa tiene tela. Y es que llevaba muchos años sin cambiar de banco. De momento estoy en dos, porque ya no me fío de ninguno. Esa es la verdad.
Pero no sabía que la calidad de servicio era ya tan baja. Esto empieza a parecerse a lo de los operadores de telefonía, cuando la gente sabe que existen mejores ofertas y te dice que no se cambia porque seguro que le pasa algo y se queda tirado.
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jueves 4 de diciembre de 2008
Pensar un poco en los demás
Este lunes me sucedió algo curioso. Llegué al garaje a eso de las 22:30h y aparqué el coche. Me dí cuenta, igual que otra persona que acababa de dejar el suyo en una plaza de garaje cercana, de que una tercera persona se había dejado el coche con las luces encendidas. Naturalmente, con toda la noche por delante, se quedaría sin batería y cuando por la mañana intentara arrancar el coche no podría ir al trabajo.
Sin haber terminado de aparcar, y con el motor en marcha, le pregunté a la otra persona si conocía al propietario del coche con las luces encendidas. Me dijo que no, que no era de la finca, solo tenía un garaje en propiedad. Yo estaba en su misma situación. La diferencia es que cuando subí las escaleras para salir a la calle, él se fue a su casa, y yo decidí preguntar a los vecinos de los tres patios que comparten garaje si sabían quien era el propietario del coche. Me identifiqué dando el número de la plaza de garaje donde guardo mi vehículo, di siempre los datos del coche que tenía los faros encendidos, esto es, la matrícula, el modelo, el color y el número de plaza, así como una descripción que ubicaba el coche en el garaje.
Y lo gracioso fue que eran casi las 23h de un lunes, que llamé a unas quince puertas, y que la mayoría de las personas (aunque finalmente no encontré al dueño), y no siendo su coche, me dio las gracias por haber intentado localizar al propietario. Nadie me riñó o se enfadó. Es cierto también que nunca toqué más de dos veces a una puerta y que fueron toques cortos, sin ánimo de molestar.
Por un momento, todas estas personas se pusieron en la piel de ese hombre y se vieron con las llaves puestas y sin poder arrancar el motor al día siguiente para ir a trabajar. Sin embargo, y también estoy seguro de ello, algunos tuvieron que haberse dado cuenta del mismo hecho al entrar en el garaje, pues dos tercios de los propietarios han de pasar por allí para llegar a sus plazas, pero nadie hizo el esfuerzo de buscar al dueño del coche. A mi, el esfuerzo me supuso solo veinte minutos de mi tiempo, y no toqué a todas las puertas porque como ya lo he dicho antes, eran casi las once de la noche. Y en cada nueva llamada, habían pasado otro par de minutos, por lo que al final fue demasiado tarde para seguir molestando. Pero a una hora más temprana, se podía haber sido más persistente.
Cosas como ésta, que parecen tontas, me dicen como de desgajada está nuestra sociedad y lo que podemos esperar de los demás. Lo triste del caso, es que de vez en cuando todos hacemos lo mismo, yo también, pero a veces, intentas recuperar ese parte de humanidad que parece que aún tenemos, ¿pero por qué estará tan dormida? ¿Qué nos ha pasado?
Saludos
Sin haber terminado de aparcar, y con el motor en marcha, le pregunté a la otra persona si conocía al propietario del coche con las luces encendidas. Me dijo que no, que no era de la finca, solo tenía un garaje en propiedad. Yo estaba en su misma situación. La diferencia es que cuando subí las escaleras para salir a la calle, él se fue a su casa, y yo decidí preguntar a los vecinos de los tres patios que comparten garaje si sabían quien era el propietario del coche. Me identifiqué dando el número de la plaza de garaje donde guardo mi vehículo, di siempre los datos del coche que tenía los faros encendidos, esto es, la matrícula, el modelo, el color y el número de plaza, así como una descripción que ubicaba el coche en el garaje.
Y lo gracioso fue que eran casi las 23h de un lunes, que llamé a unas quince puertas, y que la mayoría de las personas (aunque finalmente no encontré al dueño), y no siendo su coche, me dio las gracias por haber intentado localizar al propietario. Nadie me riñó o se enfadó. Es cierto también que nunca toqué más de dos veces a una puerta y que fueron toques cortos, sin ánimo de molestar.
Por un momento, todas estas personas se pusieron en la piel de ese hombre y se vieron con las llaves puestas y sin poder arrancar el motor al día siguiente para ir a trabajar. Sin embargo, y también estoy seguro de ello, algunos tuvieron que haberse dado cuenta del mismo hecho al entrar en el garaje, pues dos tercios de los propietarios han de pasar por allí para llegar a sus plazas, pero nadie hizo el esfuerzo de buscar al dueño del coche. A mi, el esfuerzo me supuso solo veinte minutos de mi tiempo, y no toqué a todas las puertas porque como ya lo he dicho antes, eran casi las once de la noche. Y en cada nueva llamada, habían pasado otro par de minutos, por lo que al final fue demasiado tarde para seguir molestando. Pero a una hora más temprana, se podía haber sido más persistente.
Cosas como ésta, que parecen tontas, me dicen como de desgajada está nuestra sociedad y lo que podemos esperar de los demás. Lo triste del caso, es que de vez en cuando todos hacemos lo mismo, yo también, pero a veces, intentas recuperar ese parte de humanidad que parece que aún tenemos, ¿pero por qué estará tan dormida? ¿Qué nos ha pasado?
Saludos
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miércoles 3 de diciembre de 2008
Dinero manchado
Cuando oigo que una carrera o un partido se hace para donar el dinero en pro del medioambiente, la deforestación, el hambre, la sequía en el mundo, la guerra en tal o cual país, etc, no hago más que alegrarme, hasta que veo lo demás.
¿Es verdad que el dinero se dona? ¿Todo el dinero? ¿Qué parte?
Y luego está el caso de que aún siendo así, parte de esos ingresos se obtienen muchas veces en clara contradicción con respecto al mal que se quiere tratar.
Por ejemplo, la ayuda es para luchar contra el cambio climático, pero el partido se hace de noche y se encienden 10.000 focos de luz, que podrían haberse ahorrado de hacer el partido de día.
O se pretende donar el dinero en forma de microcréditos para el tercer mundo, pero el evento se hace en unas instalaciones construidas sobre terrenos que han sido expropiados a agricultores pobres que no podían pagar los impuestos asociados a vivir o estar cerca del nuevo recinto internacional.
O se utilizará para ayuda internacional en países donde hay guerras en estos momentos, apoyadas por gobiernos y multinacionales.
O se utilizarán para desarrollar nuevas técnicas de reciclaje. Y luego te enteras que todo se recicla en China, y que toda la porquería que no quiere nadie se traslada en barcos o aviones allí, con el consumo de combustible y CO2 que supone y que mal o insuficientemente reciclada, contamina acuíferos, ríos y tierras.
O que se empleará para repoblar bosques, pero al día siguiente vamos a comprarnos muebles nuevos de caoba, haya o roble, y no sabemos a quién les está siendo robada la madera de sus bosques, ni siquiera el que te los vende lo sabe.
Sin políticas gubernamentales, no podemos hacer mucho. El sentido de la ética ha de ser el del Gobierno, aunque la iniciativa y el aporte ha de provenir del pueblo. No podemos invertir en un país en guerra, para ver como luego una facción le pega fuego a la nueva escuela, el nuevo hospital o la fábrica que daba de comer a un pueblo. El respaldo de los Gobiernos debe ser sincero y tiene que estar presente.
¿Es verdad que el dinero se dona? ¿Todo el dinero? ¿Qué parte?
Y luego está el caso de que aún siendo así, parte de esos ingresos se obtienen muchas veces en clara contradicción con respecto al mal que se quiere tratar.
Por ejemplo, la ayuda es para luchar contra el cambio climático, pero el partido se hace de noche y se encienden 10.000 focos de luz, que podrían haberse ahorrado de hacer el partido de día.
O se pretende donar el dinero en forma de microcréditos para el tercer mundo, pero el evento se hace en unas instalaciones construidas sobre terrenos que han sido expropiados a agricultores pobres que no podían pagar los impuestos asociados a vivir o estar cerca del nuevo recinto internacional.
O se utilizará para ayuda internacional en países donde hay guerras en estos momentos, apoyadas por gobiernos y multinacionales.
O se utilizarán para desarrollar nuevas técnicas de reciclaje. Y luego te enteras que todo se recicla en China, y que toda la porquería que no quiere nadie se traslada en barcos o aviones allí, con el consumo de combustible y CO2 que supone y que mal o insuficientemente reciclada, contamina acuíferos, ríos y tierras.
O que se empleará para repoblar bosques, pero al día siguiente vamos a comprarnos muebles nuevos de caoba, haya o roble, y no sabemos a quién les está siendo robada la madera de sus bosques, ni siquiera el que te los vende lo sabe.
Sin políticas gubernamentales, no podemos hacer mucho. El sentido de la ética ha de ser el del Gobierno, aunque la iniciativa y el aporte ha de provenir del pueblo. No podemos invertir en un país en guerra, para ver como luego una facción le pega fuego a la nueva escuela, el nuevo hospital o la fábrica que daba de comer a un pueblo. El respaldo de los Gobiernos debe ser sincero y tiene que estar presente.
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martes 2 de diciembre de 2008
Zumo de naranja
De toda la vida me ha gustado mucho el zumo de naranja. Todavía recuerdo cuando mi padre se pasaba toda una mañana exprimiendo naranjas para darnos un buen vaso de zumo a la hora de comer.
Hoy sin embargo, lo compramos embotellado, a base de zumo concentrado. Y la verdad es que he probado casi todas las marcas de zumo de naranja embotellado, incluidos los exprimidos (donde no se emplea concentrado). El caso es que ya no me gustaba como antes, hasta que hace poco volví a comprar naranjas, me hice un zumo, y pude recordar la verdadera diferencia de sabor, y lo que de verdad es un vaso de zumo recién exprimido.
Todo lo que nos venden por ahí (sobretodo los concentrados) no pueden medirse en sabor con un vaso de zumo exprimido por tus propias manos, y dejémonos de rollos sobre si es porque te lo has hecho tú, o es que estamos hoy conservadores.
Además, aunque no recuerdo dónde (no he podido encontrarlo) he leído que el zumo de naranja concentrado podría favorecer ciertas enfermedades que el recién exprimido no lo hace. No es éste el enlace que buscaba, pero resulta también muy interesante.
Personalmente me he vuelto vago, y también he comprobado que cuesta menos exprimir mandarinas, que además saben más dulces, que naranjas. Así que he aprovechado las ofertas recientes, y me sale más barato en estos momentos comprarme las mandarinas y hacerme el zumo, que comprarlo (sin contar mi tiempo, claro).
Estamos perdiendo el valor de las cosas buenas. Algún día nuestros hijos nos preguntarán qué es una mandarina o una naranja, y si el zumo no lo "crían" dentro del brick.
Y buscando buscando, os dejo otro enlace sobre los refrescos.
Saludos
Hoy sin embargo, lo compramos embotellado, a base de zumo concentrado. Y la verdad es que he probado casi todas las marcas de zumo de naranja embotellado, incluidos los exprimidos (donde no se emplea concentrado). El caso es que ya no me gustaba como antes, hasta que hace poco volví a comprar naranjas, me hice un zumo, y pude recordar la verdadera diferencia de sabor, y lo que de verdad es un vaso de zumo recién exprimido.
Todo lo que nos venden por ahí (sobretodo los concentrados) no pueden medirse en sabor con un vaso de zumo exprimido por tus propias manos, y dejémonos de rollos sobre si es porque te lo has hecho tú, o es que estamos hoy conservadores.
Además, aunque no recuerdo dónde (no he podido encontrarlo) he leído que el zumo de naranja concentrado podría favorecer ciertas enfermedades que el recién exprimido no lo hace. No es éste el enlace que buscaba, pero resulta también muy interesante.
Personalmente me he vuelto vago, y también he comprobado que cuesta menos exprimir mandarinas, que además saben más dulces, que naranjas. Así que he aprovechado las ofertas recientes, y me sale más barato en estos momentos comprarme las mandarinas y hacerme el zumo, que comprarlo (sin contar mi tiempo, claro).
Estamos perdiendo el valor de las cosas buenas. Algún día nuestros hijos nos preguntarán qué es una mandarina o una naranja, y si el zumo no lo "crían" dentro del brick.
Y buscando buscando, os dejo otro enlace sobre los refrescos.
Saludos
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lunes 1 de diciembre de 2008
Pensamientos contradictorios
Me gusta creer que todos intentamos mejorar nuestro mundo, y creo que es mejor hacer algo, que no hacer nada, pero a veces pienso que las cosas no se hacen todo lo bien que sería posible para lograr mejores resultados.
Pertenezco a una ONG, de la que no daré el nombre. Como todos los años, y en un intento de ser transparente y mejorar la confianza de las personas que pertenecemos a esta organización sin ánimo de lucro, me llega el informe económico.
Naturalmente, tienen auditoría independiente, para garantizar que lo que dicen es cierto y que nuestro dinero se emplea correctamente. Desconozco el coste que supone la auditoría sobre el total de ingresos de la ONG. Aunque para organizar todos los proyectos que tienen en marcha, se que necesitan un grupo de administración, que se lleva el 28,3 % de los ingresos.
Si pensamos en la multitud de ONGs que hay en España y suponemos porcentajes parecidos, posiblemente se pierde mucho dinero. ¿No sería aconsejable que estas ONGs se agruparan por áreas de interés o formaran asociaciones mayores, con un mayor capital? Supongo que hasta superar determinado tamaño, sería rentable cubrir los gastos de administración y gestión entre todos.
¿Acaso necesito yo que una auditoría garantice que sus cuentas son correctas? Pienso honestamente que emitir facturas falsas es sencillo hoy en día, y dudo que unos auditores, puedan revisar todas las que puede emitir una empresa o las que puede pagar en un año. Siempre existen caminos para hacer trampas, y si tuviera dudas de la ONG en cuestión, no pertenecería a ella.
En definitiva, que no son todo lo eficientes que podrían ser. Entiendo que habrá socios que desearán esta información. O ellos quieren justificar así su honestidad, pero para mi solo es dinero que se pierde.
Y me consta que la ayuda llega, sin embargo comprendo que necesiten marcar su propio ritmo de trabajo, para lo cual, posiblemente no les venga bien siempre aunar fuerzas con otras ONGs. Y digo que lo entiendo, porque yo suelo enviar material escolar en unas fechas concretas del año, y no espero a enviarlas en enero cuando hacen un envío mucho mayor, que en mi caso reduciría los gastos de envío mucho, permitiéndome aumentar la cantidad de material a enviar por el mismo dinero; y sin embargo, no lo hago. ¿Por qué? Porque lo envío en fechas previas, cuando es el cumpleaños de la niña que mi mujer y yo tenemos apadrinada.
Por eso digo que lo entiendo, pero a veces me pregunto si hacemos lo correcto, o debería esperar a enero, donde podría enviar mayor ayuda, al ser menores los gastos de envío y tratarse de un contenedor que envía la propia ONG.
Difícil decisión.
Pertenezco a una ONG, de la que no daré el nombre. Como todos los años, y en un intento de ser transparente y mejorar la confianza de las personas que pertenecemos a esta organización sin ánimo de lucro, me llega el informe económico.
Naturalmente, tienen auditoría independiente, para garantizar que lo que dicen es cierto y que nuestro dinero se emplea correctamente. Desconozco el coste que supone la auditoría sobre el total de ingresos de la ONG. Aunque para organizar todos los proyectos que tienen en marcha, se que necesitan un grupo de administración, que se lleva el 28,3 % de los ingresos.
Si pensamos en la multitud de ONGs que hay en España y suponemos porcentajes parecidos, posiblemente se pierde mucho dinero. ¿No sería aconsejable que estas ONGs se agruparan por áreas de interés o formaran asociaciones mayores, con un mayor capital? Supongo que hasta superar determinado tamaño, sería rentable cubrir los gastos de administración y gestión entre todos.
¿Acaso necesito yo que una auditoría garantice que sus cuentas son correctas? Pienso honestamente que emitir facturas falsas es sencillo hoy en día, y dudo que unos auditores, puedan revisar todas las que puede emitir una empresa o las que puede pagar en un año. Siempre existen caminos para hacer trampas, y si tuviera dudas de la ONG en cuestión, no pertenecería a ella.
En definitiva, que no son todo lo eficientes que podrían ser. Entiendo que habrá socios que desearán esta información. O ellos quieren justificar así su honestidad, pero para mi solo es dinero que se pierde.
Y me consta que la ayuda llega, sin embargo comprendo que necesiten marcar su propio ritmo de trabajo, para lo cual, posiblemente no les venga bien siempre aunar fuerzas con otras ONGs. Y digo que lo entiendo, porque yo suelo enviar material escolar en unas fechas concretas del año, y no espero a enviarlas en enero cuando hacen un envío mucho mayor, que en mi caso reduciría los gastos de envío mucho, permitiéndome aumentar la cantidad de material a enviar por el mismo dinero; y sin embargo, no lo hago. ¿Por qué? Porque lo envío en fechas previas, cuando es el cumpleaños de la niña que mi mujer y yo tenemos apadrinada.
Por eso digo que lo entiendo, pero a veces me pregunto si hacemos lo correcto, o debería esperar a enero, donde podría enviar mayor ayuda, al ser menores los gastos de envío y tratarse de un contenedor que envía la propia ONG.
Difícil decisión.
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Interesantes Frases Célebres XI
- Caracteriza en mi opinión a nuestra época, la perfección de medios y la confusión de fines. A. Einstein.
- Nadie está obligado a más de lo que puede. Celso el Joven
- Temed al que os teme. Proverbio Persa.
- Es peligroso todo aquel que no tiene nada que perder. Goethe
- El arte de vencer se aprende en las derrotas. Simón Bolivar
- Nadie está obligado a más de lo que puede. Celso el Joven
- Temed al que os teme. Proverbio Persa.
- Es peligroso todo aquel que no tiene nada que perder. Goethe
- El arte de vencer se aprende en las derrotas. Simón Bolivar
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