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miércoles 2 de diciembre de 2009

Inteligencia emocional

¿Nunca os habéis planteado por qué ese compañero vuestro que fue al colegio con vosotros y no era buen estudiante ha llegado más lejos que vosotros?, o ¿por qué personas que eran grandes estudiantes han terminado ocupando empleos de baja cualificación?

La inteligencia es fundamental para ser un buen estudiante, obtener buenas notas, un buen currículum y aspirar a entrar en las mejores universidades o centros de estudios superiores. De hecho a veces es casi un prerrequisito.

Pero lo cierto es que antes o después nos encontramos en la vida con algunos de ellos, esos que no valían tanto como nosotros y que aún así han llegado más lejos; por no hablar de personas que parecían prometedoras y ocupan posiciones inferiores a las nuestras. ¿Qué ha pasado? - nos decimos ¿Suerte?

Lo cierto es que no. Los test de inteligencia, esos que miden el famoso coeficiente intelectual solo miden nuestra capacidad para el estudio, para la teoría, para memorizar, pero nada más.

Sin embargo, en la sociedad actual a esto parece dársele mucha importancia, del mismo modo que a los psicotécnicos, que en realidad, solo miden nuestra capacidad para cambiar de contexto rápidamente (una vez por cada nuevo ítem del test), pero nada más.

En la vida hay decisiones que deben ser meditadas despacio, tomadas con cuidado, valoradas convenientemente, y esos test no pueden medir eso. Acaban siendo simplemente un método de criba ante ingentes cantidades de currículos que llegan solicitando un puesto de trabajo.

Pero volvamos a la inteligencia. En su libro "Cómo gota del agua - La Psicología en las Organizaciones", José Luis Trechera plantea si la inteligencia que medimos es realmente "inteligencia". Siempre pensé que cada persona tenía un grado de inteligencia, pero que la capacidad para aprovecharla, era lo que marcaba que personas menos inteligentes llegaran más lejos que otras que aparentemente eran más "brillantes". También creía en la existencia de una extraña habilidad, que es poco frecuente en las personas, la de detectar las oportunidades cuando se nos ponen delante. Luego pensé que existía otro grupo de personas, el de aquellos que no las buscan ni las ven, simplemente las crean de la nada y que saben abrirse un hueco propio allí donde van.

Posteriormente me planteé sino deberíamos separar a las personas inteligentes de las "listas", que son aquellas que saben buscarse la vida. Nunca pensé que "ser listo" fuera un tipo diferente de inteligencia (de esa que medimos con test y psicotécnicos). Hoy después de leer algunos capítulos de su libro, y comprender lo que dice, creo que efectivamente no estamos midiendo la inteligencia, solo un componente de ella.

Por eso hoy se habla de inteligencia emocional, y no solo de medir el coeficiente intelectual o de ser un "monstruo" haciendo psicotécnicos.

Y dentro de la inteligencia emocional entran cuestiones cómo conocer lo que es importante para nosotros (sentimientos de alegría y tristeza, causas), soportar la presión, saber auto motivarse, comprender a los demás, ponerse en su lugar (empatía), detectar los cambios en el estado de ánimo de otros, no dejarse provocar, aceptar las críticas, ser positivo, saber decir no, tener confianza en sí mismo, saber controlarse, relacionarse (conversar, reír, participar, buen sentido del humor, compartir), tener constancia, soportar la frustración, saber estar solo (mantener la autonomía), ser creativo, responsable, equilibrado y saber expresarse.

En el libro que os citaba antes, hay un test para valorar el nivel de inteligencia emocional muy interesante. Yo me quedo en la barrera que va de alto a muy alto, mejor situado de lo que esperaba, la verdad. Le he pedido a mi mujer que me evaluara, y yo he hecho lo mismo con ella. Si el nivel de inteligencia emocional alto termina en 230 puntos, yo me he dado 220, y ella me ha dado 232 puntos (eso es amor). Sin embargo yo a ella le he dado sobre 240. O sea, que la ubico con una inteligencia emocional muy alta (a partir de 230 o más).

La siguiente pregunta que me asalta ahora es si ese tipo de inteligencia se enseña, se hereda y en qué grado. Otra pregunta sería si elegir a otra persona que tiene un nivel similar o superior al tuyo sirve "de entrenamiento" o ejemplo a uno mismo, porque de hecho soy consciente que algunas de mis "habilidades" las he adquirido al cabo de años de ver a mi mujer. Es como si algunas habilidades de ella hubieran sido mi modelo; y ella reconoce que también copia algunas habilidades de las que carece. Evidentemente si alguien destaca en algo de manera genuina, pienso sinceramente que siempre será mejor que tú, aunque te puede enseñar mucho.

Deberíamos empezar a pensar que la inteligencia que estábamos evaluando hoy en día es solo para predecir una aptitud mental adecuada a la hora de lograr el éxito académico.

Pero como dice el libro de José Luis Trechera, y cito literalmente, "¿pueden predecir un buen desempeño posterior en el puesto de trabajo?"

Y por otra parte, que una persona haya realizado un buen trabajo en un área, no significa que sea adecuada para otra. Entonces, ¿por qué consideramos a los test una herramienta adecuada para valorar a los candidatos?

¿Quién nos garantiza que el contexto en el que se hacen las pruebas no influye en ellas? Y aunque encontráramos la manera de valorar correctamente la capacidad de una persona para un perfil muy concreto de tarea, y obtuviera una determinada valoración, tampoco estaríamos valorando cómo de buena puede llegar a ser en un futuro en esa tarea (su potencial) y tampoco a qué velocidad lograría alcanzar el máximo nivel.

Me explicaré. Personalmente siempre he sido una persona que aprende despacio y ha de absorber el conocimiento poco a poco, pero alcanzo a ver cosas posteriormente que otros no ven, valoro mejor todas las alternativas y alcanzo cotas más altas en ese área que la mayoría de la gente.

Valorado desde el punto de vista de mi nivel inicial o la velocidad de mi aprendizaje, podría parecer "tonto" en comparación a otros. Sin embargo, los resultados después del aprendizaje, me demuestran que aún aprendiendo con más esfuerzo y más despacio, obtengo un mejor aprovechamiento posterior, y en mayor profundidad.

Lo único que me queda claro, es que no estamos valorando correctamente la inteligencia. Si cambiáramos el modelo, pondríamos en el poder (empresarial, político, etc) a toda una nueva clase dirigente. El problema es encontrar la manera adecuada de valorar la inteligencia emocional. ¿Os imagináis que los políticos tuvieran que superar unos test para poder presentarse a las elecciones?

Volvemos pues a la cuestión primera: Muchas personas alcanzan niveles de éxito en su vida social y profesional sin tener valores altos en su coeficiente intelectual (cito literalmente del libro). ¿Y por qué se usa el coeficiente intelectual si es a todas luces insuficiente e incapaz de medir completamente la inteligencia de una persona? Porque de momento, es lo único que somos capaces de medir con éxito.

Excelente capítulo el de la Inteligencia Emocional. Otro día os comentaré algunas cosas más. Además es tremendamente completo y plantea todas las preguntas que alguna vez me he hecho y más. Ha cubierto mis expectativas, desde luego.

Saludos a todos

lunes 30 de noviembre de 2009

Dispersión mental

Con el cambio de siglo y los nuevos estilos de vida, están apareciendo enfermedades nuevas, y otras que ya existían antes, se están desarrollando a menor edad de los pacientes (mayor sensibilización).

Del mismo modo, el cambio de las condiciones de vida y/o laborales está modificando las pautas a la hora de ejecutar tareas rutinarias o cotidianas en nuestro trabajo.

Antes se decía que debíamos centrarnos en una tarea, no dejarnos molestar y dedicar casi todo nuestro tiempo a llevarla a cabo. Hoy, es común ser interrumpido por el teléfono, los emails, las llamadas al móvil y también, lo es llevar varios asuntos a la vez. Parece como si eso aumentara la productividad, pero lo cierto es que no es así.

En primer lugar si el número de interrupciones es elevado, la productividad, excepto para tareas poco importantes y que no requieran pensar (las mecánicas), tiende a cero. La posibilidad de cometer un error también aumenta conforme sufrimos más interrupciones o llevamos más de una tarea a la vez.

Es por eso que todas las tareas no pueden ni deben combinarse. Nada más sentarse en el puesto de trabajo (si es que toca sentarse) deberíamos ver qué tareas están pendientes y elaborar una lista de prioridades. Deberíamos separar primero a las urgentes y a las importantes, todo lo demás debería quedar relegado a un segundo lugar.

Si la faena nos desborda, la prioridad debería darse a tareas que permiten gestionar mejor nuestro tiempo, con vías a implantar formas de trabajo que lo hagan manejable.

Tampoco es posible coordinar varias tareas que requieran estar bien concentrados, pues cometeremos errores si no tienen nada que ver. No es posible ni recomendable estar cambiando de contexto contínuamente. Es mejor emparejar una tarea compleja con otra mecánica, organizativa, o rutinaria, si es que lo que queremos de verdad es "un poco de multitarea".

Las tareas más complejas no deberían realizarse junto a ninguna otra, sobretodo si un error puede obligarnos a empezarlas de nuevo. En este tipo de tareas, muchas veces vale más obtener pequeñas mejoras en el rendimiento que tener que volver a hacerlas con el consiguiente coste.

En estos tiempos, y con las dificultades que empieza a tener la gente para centrarse, se ha hecho necesario aprender de nuevo lo que ya sabíamos hacer en el pasado, y que no es otra cosa, que centrarnos en una idea y en todos los conceptos que la rodean en una primera fase, sin que cuando pensamos en la misma, abandonemos un determinado nivel de proximidad al centro del problema. Las personas que no son capaces de mantener la mente sobre un tema concreto, o sobre las variables que lo rodean, o que pueden mantener durante poco tiempo la concentración adecuada sobre un asunto, decimos que tienen la mente dispersa. El estrés, la falta de tiempo, la "falsa" multitarea, están haciendo que muchas personas se estén convirtiendo en personas con mente dispersa.

No hace falta decir que una mente dispersa es poco productiva, propensa a cometer errores, a tener dolores de cabeza y agotarse más aprisa tras obtener menores rendimientos. Es pues necesario que recordemos las técnicas que ya conocían implícitamente nuestros abuelos y abandonemos el falso modelo de que somos máquinas y podemos ser "un poco" como ellas.

Lograr un grado óptimo de concentración es el primer paso, y existen libros con técnicas para mejorar la concentración, logrando menores tiempos para centrarnos o concentrarnos, y para controlar cuanto deseamos alejarnos del problema central, de modo que damos "vueltas concéntricas" alrededor del mismo alejándonos sucesivamente en mayor o menor grado pero sin dejar vagar la mente por sí sola.

Del mismo modo existen técnicas para aprender a relacionar objetos por su clase, sus propiedades, su ubicación, elaboración o uso. En la práctica no son más que técnicas para mejorar la fluidez de nuestro pensamiento, el grado de concentración y el tiempo que podemos mantenerla sin agotarnos.

¿Y cuántos de nosotros dedicamos tiempo a entrenar la agilidad de nuestra mente?
¿Aunque sea diez minutos al día?

Saludos

miércoles 25 de noviembre de 2009

La teoría de la poda

Existe una historia sobre un jardín y un jardinero.

El jardinero regaba plantas y árboles, abonaba la tierra, recogía las ramas secas y arrancaba los arbustos. Pero un día, alguien decidió que era el momento de realizar una buena poda. Y así fue como el jardinero se aplicó concienzudamente y podó todas las ramas y arbustos muertos, secos, demasiado grandes, o demasiado bajos.

Poco tiempo después el jardín rebrotó con inusitada fuerza y vitalidad, y donde antes crecían pocas ramas y lentamente, empezaron a desarrollarse muchas y a gran velocidad. La vitalidad que adquirió el jardín hizo necesario que el jardinero lo podara más veces al año, retirara muchas más ramas, arbustos, y hojas. Y desde entonces, la faena para mantener el jardín se dobló, aunque su belleza aumentó. Pero la belleza no era una razón lo suficientemente poderosa para un hombre que vio aumentar su trabajo y su esfuerzo mientras seguía manteniendo el mismo jardín.

En muchas empresas sucede lo mismo, tienen miedo de podar, porque la poda genera vitalidad, deshacerse de lo malo, lo muerto o lo viejo, puede dar alas al resto y a veces se desconoce el coste que supondrá posteriormente esta nueva, mayor y constante renovación. Aunque no es el coste lo que más les asusta, sino que no son capaces de saber a priori que ventajas o beneficios obtendrán de ello.

Es el paradigma de la mayoría, el contrario precisamente de esas empresas que innovan y cambian simplemente porque para ellos es una técnica o estrategia que les abre la mente. Se trata de obligarse a pensar, a innovar de manera constante y los cambios a su alrededor les recuerdan que no deben quedarse quietos.


Saludos

martes 24 de noviembre de 2009

Bolsa, economía y reducción de costes

Esta mañana me he acordado de cómo hace un año, los analistas de bolsa no recomendaban comprar acciones del Banco Santander ni del BBVA. Recuerdo que las acciones del Santander en su ampliación de capital quedaban sobre 5€. Hoy valen casi 12 €. En menos de un año la rentabilidad es superior al 100%.

Lo curioso del caso es que los analistas de bolsa, aunque eran bancos de "lo mejorcito" a nivel mundial, dijeron "no compréis", pero la ampliación en bolsa del Santander se cubrió completamente. ¿Quienes compraron entonces las acciones? ¿Fueron los pequeños inversores? ¿Fueron los fondos de inversión que no hicieron caso a los analistas?

Un año después todos los analistas recomiendan comprar Santander y BBVA, justo cuando están prácticamente en máximos y el Ibex no rompe los 12.000 puntos, o como mucho no se espera que pase de 12.500.

Los grandes patrimonios, fondos de inversión y planes de pensiones son conocidos en el argot inversor como "manos fuertes" y el pequeño o pequeños inversores que compran y venden por su cuenta, son las "manos débiles".

Parece que hace un año, no era negocio comprar acciones de estos bancos, pero sospecho que los grandes inversores o manos fuertes, compraron. Ahora recomiendan todos que sigas comprando, y sospecho, que las manos fuertes se retiraran de bolsa, obtendrán pingües beneficios, y después los bancos empezaran a bajar de precio, hasta que alcancen un valor que les interese a las manos fuertes para volver a comprar. Así que creo que es mejor ir contracorriente y no dejarse llevar por lo que digan los analistas, que no es la primera vez que dicen lo que se les dice que digan.

Luego uno se pregunta cómo con lo que ha subido la bolsa desde mínimos, la misma no se ha trasladado a los planes de pensiones. Parece que las pérdidas llegan a tus cuentas al cien por cien, pero los beneficios siempre son menores que la subida del Ibex.

Lo más sorprendente es que la mayoría de los fondos de España ni siquiera consiguen anualmente que el dinero se revalorice lo que marca la inflación y sin embargo dejamos que gestionen nuestro dinero. Y encima nos cobran gastos por mantenimiento, gestión, etc. Y los resultados, en general son mediocres. Nos quejamos más por la subida de la gasolina que por la mala gestión de nuestro futuro cuando lo segundo parece más importante, curioso, ¿no?

Os dejo un enlace que os puede aleccionar sobre lo que podéis esperar de un plan de pensiones, por lo menos los que decidáis hacerlo claro. ¿Y con eso hemos de vivir en el futuro?

Mientras, hoy he entrado en mi oficina del BBVA, una oficina considerada muy importante, que atiende mucho tráfico y solo había una persona para atender a todo el mundo. Uno de ellos estaba almorzando (lo hacen por turnos) y el otro estaba de gestiones para la entidad (pero en algún otro lugar fuera de la oficina). Es decir, de tres, había uno de servicio. Tengo entendido que antes eran cinco. No hace falta decir que aunque sean tres, cuando uno de ellos almuerza solo quedan dos. Y para una oficina tan grande sigue siendo insuficiente, pero ahora comprendo cómo los bancos hacen dinero. No es de extrañar que el otro día preguntara por un fondo de pensiones sin estar muy convencido y me remitieran a su web para que me lo mirara yo. Fue claro, antes de leer el artículo que os comentaba más arriba.

No importa lo estresado que esté el personal de la oficina, se ve que siempre pueden soportar un poco más. Cuando ya se han acostumbrado a ese nivel como habitual, puedes incrementarlo. El dolor funciona de la misma manera.

Saludos a todos

domingo 15 de noviembre de 2009

Ciudades Cittaslow

Ahora mismo, mientras escribo este post, pasa por la calle donde está mi vivienda, un coche con la música a todo volumen, las ventanillas bajadas y con música de discoteca.

No hay respeto por molestar a los demás, se de día o de noche. Recuerdo cuando hasta en las ciudades se respetaba escrupulosamente la hora de la siesta y era obligatorio no molestar a nadie en este intervalo.

Ahora los mismos obreros del ayuntamiento paran la hora justa para comer y luego siguen perforando el suelo. Y es que somos una de las ciudades más ruidosas del mundo, pero no por las Fallas por lo que somos conocidas, sino en los otros 360 días del año, y por cosas con una "tradición bastante más corta" en el tiempo.

Pensaba yo que era de los pocos que están hartos de la vida actual, del trastorno de las ciudades, los ruidos, el estrés, la velocidad. Parece que si te dedicas a temas de tecnología no puedes ser un "verde convencido" o agradarte la paz y el silencio.

Leyendo hace algún tiempo descubrí del movimiento Cittaslow, cuya página original está aquí, y del que podéis leer artículos en la Wikipedia, o en algunos blogs y medios, incluso en Cinco Días.

Ser una ciudad que respeta la tradición, que da prioridad a la limpieza, la belleza, a la falta de ruido o a modos de vida menos competitivos comienza a ser interesante. Y encima veo que cerca de donde vivo (aunque sea un cerca relativo) tengo dos de esas ciudades que en España se han acogido al proyecto. Seguro que las visitaré.

Dicen algunos que ha habido ciudades que han intentado conseguir estas certificaciones para hacerse un lavado de cara, pero por lo visto, no cuela. O de verdad hay cambios, o te quedas fuera. Esperemos que el verdadero espíritu del proyecto se mantenga y no se corrompa.

Así que ya sabéis, sea en Italia, España o en cualquier lugar del mundo deberíamos apoyar a estas ciudades donde el ciudadano tiene valor por sí solo y por encima de todo. Y que mejor modo de hacerlo que visitándolas.

martes 10 de noviembre de 2009

Patentes

Hoy leo en El País que las patentes y sus efectos en el mundo real, no son tan sencillas de evaluar cómo se piensa. Y no me refiero al tema de que sean positivas o negativas porque protegen a los que invierten en innovación, o porque no permiten a otros innovar empleando ideas anteriores.

Podría entrar a discutir si en sí mismas son buenas o malas, pero me resulta más interesante hablar de sus efectos perversos y para qué se emplean en realidad.

Hay empresas que se dedican a patentar "ideas", que no han tenido detrás un desarrollo, ni han conllevado inversión en I+D, con la esperanza de que alguna empresa desarrolle posteriormente la idea y el producto para ser entonces llevadas a los tribunales y reclamarles una indemnización por plagio o por infringir las patentes. Aquí es claro, que se ataca al que innova y el otro es un aprovechado.

En otros casos, un producto se protege con miles de patentes de modo que cuando alguna de ellas está a punto de expirar aparece otra, lo que dificulta que pueda copiarse o desarrollarse por terceros. Esta técnica es muy empleada con los medicamentos para evitar la aparición de genéricos.

Además se acepta la presentación de cualquier cosa como patente, porque al presentarla se paga, y es otra manera más de ingresar dinero por parte del estado (esto sucede en EEUU o Australia por ejemplo).

Sería razonable que se aceptaran patentes a productos con un nivel de invención alto, es decir, ideas detalladas, con abundante documentación, que demostraran un esfuerzo creador e innovador alto. Esa clase de idea que tiene valor añadido por sí solo.

El resultado de patentarlo todo, es que las oficinas de patentes están saturadas y responden tarde a las empresas que de verdad crean ideas o productos que deben ser protegidos por el fuerte esfuerzo de inversión realizado.

Por no hablar del hecho de que a veces se patenta lo que a primera vista no parecía patentable y genera un peligro latente para el resto de individuos, sobre todo cuando hace mucho tiempo que se ha convertido en algo natural o estándar.

Lo peor es ver que pueden patentarse ideas con carácter retroactivo, como la persona que patentó en este mismo siglo la rueda en Australia. De pena.

Saludos

viernes 6 de noviembre de 2009

I+D público

Leo hoy en el periódico Cinco Días un artículo muy interesante sobre como aprovechar mejor el dinero destinado a I+D en España, me refiero al que sale de fondos públicos.

Parece ser que en España ligamos poco la investigación a la obtención de beneficios, es decir investigamos dirigiéndonos poco a obtener resultados, con lo que parte de la investigación que hacemos no vale para nada. Eso ya lo sabía.

Que tener a personal en las Universidades dando clases e investigando a la vez dificulta la investigación, también lo sabía. Siempre he pensado que el investigador puede ser docente, pero no ha de serlo obligatoriamente, aunque claro si quiere investigar y dedicarse a eso, ha de obtener resultados útiles para nuestro tejido empresarial.

Además parece que otros países obtienen mejores resultados con menos dinero.

Y es que siempre he defendido fomentar la competencia entre universidades públicas haciendo que los resultados, la eficiencia, la calidad de la docencia, afecten a sus presupuestos y a los sueldos de los que allí trabajan. Deberían gestionarse como empresas.

Por no hablar de que como son funcionarios, un mal uso no conlleva responsabilidad. Y deberían obtener premios por buenos resultados y ser castigados por malas prácticas. Si se premia al personal adecuadamente y se castiga adecuadamente una mala conducta, pronto veríamos como los mejores vagones del tren se distanciaban del resto, y nadie querría contratar o tener cerca a un "idiota" o un "vago" que nos puede bajar la nota, la eficiencia, y por consiguiente el presupuesto, el sueldo o los medios disponibles.

La universidad debe fomentar la competitividad dentro y respecto a otras universidades o centros de investigación. Ese es el camino, el único para fomentar una fuerte y directa competitividad. Todo iría supeditado al sentido común y a la eficiencia.

¿O es que pagamos impuestos para tener a gente tocándose la barriga?

Saludos

Autómatas humanos sin cerebro

Después de la Segunda Guerra Mundial, y me imagino que tras ver los campos de concentración, y los niveles de violencia física y psíquica alcanzados por el hombre, el mundo se preguntaba cómo podíamos ser así de crueles y sádicos.

¿Era el hombre tan malo? ¿O eran solo un puñado de sádicos los que estaban capacitados para actual así? ¿Cualquiera podía hacer esas crueldades?

Se hablaba de patriotismo, sentido del deber hacia el régimen, de obedecer órdenes sin pensar, del mal mayor y mal menor, de locura, de desconocimiento de la verdad o las verdaderas intenciones, etc. Lo cierto es que muchos pensaban que personas "normales" no podían hacer tales barbaridades y crueldades como se habían ejercido durante la guerra.

Por eso, el profesor Stanley Milgram, psicólogo en la Universidad de Yale decidió comprobar si a pesar de que una persona pudiera ser consciente de que estaba haciendo daño a otra, incluso llevándola a la muerte, era capaz de continuar hasta el final y matarla, basándose en la premisa de "obedecer las órdenes".

El resultado final fue aterrador. Personas de todos los niveles educativos, de todas las categorías profesionales, fueron capaces de tragarse sus dudas éticas y morales, mientras oían gritar y suplicar a "supuestos" pacientes de dolor, y de continuar adelante cada vez que quisieron parar y se les ordenó continuar. La mayoría fueron tremendamente crueles con esos pacientes y llegaron a aplicarles descargas un 50% mayor a las necesarias para matarlos (aunque todo era un montaje).

La autoridad de la persona que dirigía el experimento y la obediencia que aceptaron los que participaban en él llevaron los experimentos al máximo nivel. La autoridad venció a los preceptos morales y éticos. Los participantes renunciaban a su responsabilidad personal y claudicaban frente a la autoridad.

Así que estamos listos, cualquiera puede ser cruel y masacrar a personas si cree que la autoridad que así se lo exige es competente. Abdicamos de nuestra ética y responsabilidad, la delegamos y no nos sentimos responsables del daño producido.

Os dejo más detalles interesantes del mismo artículo. Lo cierto es que no lo conocía. Me lo pasó un amigo.

Saludos

domingo 1 de noviembre de 2009

Pobreza, pobreza relativa y cualitativa

Me resulta curioso ver que una persona que es considerada pobre en Francia, pueda no serlo en España, por tener diferentes niveles de vida, porque los sueldos allí son mayores y porque el importe para ser considerado pobre en España, está más cerca de nuestro salario mínimo interprofesional que allí.

Normalmente pensamos en la pobreza como algo "malo" y a "extinguir", y pensamos que poco a poco va desapareciendo, pero lo cierto es que desde los años 90, el porcentaje que puede considerarse pobre en España, ronda el 20%.

Aquí utilizamos el término pobreza relativa, que pretende ser un indicador de cuantas personas se alejan de unos mínimos para el nivel de vida de nuestro país. Nada que ver con la gente que simplemente no puede comer ni beber, ni tiene sanidad o ropa que ponerse en los países subdesarrollados.

Para mí existe otro término, al que llamo pobreza cualitativa. Si tú vas al supermercado y compras un paquete de jamón, igual que puede hacer un rico abogado, banquero o cualquier otra persona que pueda estar ganando el triple que tú, parece que somos iguales. Pero no es cierto. Nosotros seguramente compraremos el jamón de oferta y el otro se llevará un jamón mejor.

Es como aquello de comprar un jamón a 50€ la pieza, o ir a comprar otro de cebo a 66€/kg. Claro, los dos comemos jamón, pero no es lo mismo. También yo puedo irme al bar a tomar una cerveza y el otro a un restaurante.

Se trata de comparar la riqueza absoluta referida a los precios, me refiero al poder de compra, lo que nos permite comparar este aspecto, y ricos no vamos a ser todos, porque si lo fuéramos, los precios subirían mucho y volvería a haber personas que no podrían comprar alguna de las cosas que quieren. Al final, parece que el sistema capitalista tiende a ser clasista y a autorregularse para dejar a alguien sin el jamón.

El otro día me compré "el primer jamón caro" de mi vida. Me daba ilusión y me gasté 180€ en un jamón de recebo. Pensaba que sería completamente "natural" por aquello de la crianza, pero no, lleva antioxidante E-301, corrector de la acidez E-331 (iii), conservador E-252. Espero que mis conservantes sean mejores que los del jamón barato, ese que volveré a comer cuando este se termine, porque no puedo mantener ese nivel.

Lo curioso es que lleva sal y azúcar a la vez. De la coca cola ya lo sabía, pero, ¿del jamón? Me da a mi que estos ya no son los jamones de otros tiempos.

Saludos a todos

sábado 24 de octubre de 2009

Irregular por definición

Perdonad que escriba poco este último par de semanas, pero tengo razones claras y consumadas para tan aparente vagancia. Por una parte, mi hija estuvo bastante enferma (vino el médico de urgencias y aún tuvimos que llevarla allí dos veces más). Aunque todo pasó.

Por otra parte, un familiar me regaló hace varios años una novela medieval, que me tiene enganchado, así que de momento por las noches ando en eso.

Si faltaba poco tengo como administrador de mi garaje a un desconsiderado ser, nacido de las más profundas y hediondas cloacas, que me está tocando las narices y que promete sacar lo peor de mi, si me obliga a explicarle cual es su trabajo y cuales son las consecuencias legales de la desidia y de hacer oídos sordos a lo que es de ley.

Y por si no fuera bastante soy el presidente de esta mi comunidad, lo que estos meses me está dando bastante faena porque parece que son muchos los que pasan los deberes al siguiente sin tan siquiera empezarlos. Y estamos siempre esos idiotas a los que nos gusta el orden y la buena vecindad y que soñamos con las cosas bien hechas. Gajes del carácter.

Por eso os pido humildemente que soportéis mi mala regularidad en las próximas semanas y que espero superar pronto, pues tengo en mente comentaros algunos textos bastante interesantes pero que todavía no he podido adquirir.

Pero todo llegará.

Gracias
Saludos a todos.

Ahorro de energía - UPV (II)

Este viernes, 23 de octubre del 2009, me he enterado de que el periódico Levante - El mercantil valenciano, en una de sus páginas (la 16), ha hecho una entrevista al vicerrector de TIC de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Vicente Botti y a Guillermo García Núñez, ingeniero informático perteneciente al Dpto. de Sistemas Informáticos y Computación de la UPV, quien ha creado una aplicación para gestionar y reducir el consumo eléctrico de los ordenadores de esa universidad.

La verdad es que he leído el artículo con detenimiento, y he sacado algunas conclusiones.

Al final de la entrevista, el vicerrector comenta que se pretende que otras administraciones y empresas puedan utilizar esta aplicación, lo cual me parece muy interesante. Permitirá ver lo que da de sí, ver si es tan elaborada como se dice, y podrán obtener un mayor feedback para mejorarla. Me hubiera gustado que se dieran más detalles técnicos, pero tampoco habría tenido mucho sentido en un diario dirigido al público en general y profano en estos temas.

Y me ha sorprendido lo sumamente mal que está redactada la entrevista: frases con sujeto y sin verbo que parecen no terminar, sujetos en plural con verbos en singular, palabras mal escritas, acrónimos mal empleados, frases con el mismo adjetivo repetido, incoherentes y que se contradicen. ¿Y a esto se le llama periodismo? Por cierto el artículo es de una tal Maite Ducajú, que por lo visto no sabe emplear el corrector ortográfico y tampoco ha tenido tiempo de releer el artículo, que se titula: "La Politécnica podrá ahorrar 600.000 euros al año con el apagado automático de los ordenadores".

Os dejo algunos ejemplos:

"La ASIC (Área de Sistema de Información y Comunicación ...."
Área es masculino, y sistemas de información, es plural.
El área de Sistemas de información y Comunicación ....


"No miramos los datos, no el contenido; solo si la máquina está en funcionamiento."
¿Alguien entiende la frase?


"En laboratorios, en aulas informáticas, la desconexión nos es suficiente, pero cuando son máquinas en las que detrás hay una persona no es suficiente".
Yo pensaba que detrás de todo ordenador había alguien usándolo, y lo mismo pasa en las aulas, ¿o no?


"También es capaza de aprender las necesidades ...."
Ya hay femeninos de todo ...


"Interesa que se utilice para lo que haga falta y no 2,5 veces más de lo que hace falta".
Sin comentarios


"¿Lo van a patentar?
La idea de ponerlo disponible a la Administración porque esto pasa en cualquiera. Pero, las patentes de software ..."

"Si te lo has dejado encendido, consume una media entre 80 y 100 vatios y 78 horas a la semana, con las noche y fin de semana".
Esta mujer no entiende de singular y plural, tampoco entiendo la coletilla "y 78 horas a la semana".

"La pantallas cada vez es más grande".
Tres errores de número (singular/plural) en una sola frase.
Las pantallas cada vez son más grandes.

Y omito palabras mal escritas, varias frases que no soy capaz de descifrar ni con el contexto de todo el párrafo, etc.
......

Enhorabuena a esta mujer por triturar la noticia con su "buena letra". Yo a esto le llamo desidia.

Saludos

miércoles 21 de octubre de 2009

La Universidad Politécnica de Valencia desarrolla un sistema de ahorro de energía

Puedes ver la segunda parte de esta notícia aquí.

Parece que las universidades empiezan de verdad a ser motores de I+D. La Universidad Politécnica de Valencia, ha desarrollado una aplicación con el fin de controlar el consumo de energía y de ahorrar cuando los equipos informáticos no se estén usando.

Por lo visto la aplicación, además de proporcionar información sobre el hardware (a modo de inventario), de decirnos en todo momento quien emplea el computador y de avisarnos cuando está encendido o apagado, también permite configurar su apagado cuando el sistema está encendido y nadie ha iniciado sesión en la estación.

Además la aplicación, en el caso de que sea instalada en su versión para Windows, nos envía información sobre los updates instalados y el service pack correspondiente, por si sale una nueva vulnerabilidad y queremos saber qué máquinas pueden verse afectadas.

Lo novedoso del asunto radica en que el usuario puede parametrizar las condiciones de apagado, que además las estaciones envían información sobre su estado a un servidor y que existen versiones para Windows (Windows 2000, XP, Vista y Windows 7) y para una gran variedad de distribuciones Linux (Debian, Ubuntu, RedHat, Fedora Core, CentOs, Slackware y SuSe).

No hace falta decir que cualquiera de nuestras universidades técnicas posee multitud de ordenadores, en concreto aquí se nombran 20.000 y es verdad que mucha gente no apaga el ordenador cuando deja de usarlo en su propia casa, así que no hablemos de lo que harán en clase o en su trabajo, caso del personal que allí trabaja.

No quiero imaginar si sales con prisas, si se trata de un cursillo, si es viernes por la tarde, o si se trata de aulas que tienen clase solo a horas concretas del día, con lo que el resto del tiempo, muchas máquinas permanecerán encendidas y consumiendo.

Además si los pcs se apagan, los propios monitores al quedarse sin señal, también entraran en modo de ahorro de energía. La aplicación ha sido desarrollada en el Dpto. de Sistemas Informáticos y Computación (DSIC) de la UPV.

Bien por esta iniciativa, que podría dar lugar a alguna aplicación madura, que pudiera extenderse a otros organismos públicos, universidades, institutos, etc. Posiblemente podría ahorrarse mucho más. Aquí se hablan de 600.000 euros al año y en España hay muchas grandes empresas que podrían reducir su consumo.

¿Me pregunto será de libre uso? ¿Podrán hacerse sugerencias de mejora?

Lo gracioso del caso es que la idea, resulta trivial. Al final es cierto que lo evidente, muchas veces no lo es porque nadie le presta atención.

Si queréis conocer algo de la persona que lo ha desarrollado, podéis verlo aquí.

Bueno sin más rollo os dejo varios enlaces a la noticia, en todos pone lo mismo, "literalmente", pero los dejo por si falla algún link o con el tiempo la retiran, así no he de actualizarlos. Digo yo que alguno seguirá siendo válido.


Enlaces: ADN, ABC, QUE y Europa Press.

domingo 18 de octubre de 2009

Interesantes Frases Célebres XV

Es preciso fuerza y valor para nadar contra la corriente, mientras que cualquier pez muerto puede flotar en ella. Samuel Smilles.

El que tiene toda la fuerza y no usa de ella cuando la ocasión lo precisa, ejerce uno de los más abobinables abusos de la fuerza. George Clemenceau.

Quien sabe limitar sus deseos es siempre riquísimo. Voltaire

Lo más importante en la vida, después de saber cuando aprovechar una oportunidad, es saber cuando prescindir de una ventaja. Benjamín Disraeli.

Después de tantas lecturas y de aprender tantas cosas complicadas, creo en las cosas sencillas. Louis Pawells.

viernes 16 de octubre de 2009

Noticias sobre economía

Recuerdo cuando el Banco Santander hizo una ampliación de capital y "los grandes analistas de bolsa" recomendaron no comprar por el riesgo que suponían los bancos. Lo cierto es que si los más solventes, como el BBVA o el Santander quiebran, no digo nada del resto, y si quiebran, es porque el sistema estaría tan mal a nivel mundial, que los bancos se habrían fundido nuestro dinero, con lo que realmente daría igual considerar que se había perdido en acciones sin valor, o al quebrar el banco donde lo teníamos guardado.

Ahora esas acciones están a 11€ casi al triple, y esos mismos analistas recomiendan comprar. Y a mí que me da que nos recomendaron NO COMPRAR para quedarse ellos con las acciones y ahora recomiendan COMPRAR porque se las han de colocar a alguien antes de que empiecen a bajar.

Si empiezo a entender a los que dicen que hay que ir contra el mercado.

Y es que las cosas no son siempre lo que parecen y a muchos les gusta decir mentiras, porque vivimos en una sociedad donde ya no se castiga.

Y para que ellos que piensen que lo peor de nuestra economía ha pasado, yo os digo que lo peor llegará el año que viene. Al terminar el año 2010, justo cuando toque recortar brutalmente los presupuestos para asumir el fuerte endeudamiento. Los Presupuestos Generales de España para el próximo año, pretenden gastar 45.000 millones de euros de difícil cobro. Si no se ingresan, se gastaran igualmente y se asumirán como deuda del Estado. Y la realidad se parece más a esto.

Saludos

martes 13 de octubre de 2009

Letrero digital para el coche

Hace tiempo que detesto ir conduciendo por la carretera (que os digo que no voy despacio, aunque sí dentro de los límites legales) y que cualquier inconsciente, pendiente solo de adelantar se me pegue al coche como una lapa.

La idea es clara, en cuanto pase de cara el último, pisar el acelerador y terminar el adelantamiento cuanto antes. Pero claro, Dios quiera que el que es adelantado o está a punto de serlo, no tenga que frenar, porque el colega se estamparía contra mi coche, y posiblemente mataría a la parte de mi familia que va sentada detrás.

Como me molesta bastante el asunto, se me ocurrió pensar que estaría bien que cuando alguien se te pegará al coche, se encendiera un cartel detrás que dijera: "Apártate del coche por favor, respeta la distancia de seguridad", y en caso de hacer caso, que unos haces de luz lo deslumbraran hasta obligarle a apartarse a una distancia prudencial que al menos no fuera mortal en caso de colisión.

La idea es que si se acerca demasiado quede deslumbrado y se vea obligado a alejarse y mantener una distancia que garantice la vida de mi familia y la mía. ¿Qué os parece? ¿Existe ya algo para eso?

Aunque no es lo que buscaba, os dejo el único letrero que he encontrado en Internet para dar avisos a los de atrás, a los que se pegan tanto que pueden ver de color tienes el cabello.

Los riesgos personales

Anoche terminé de leer "El Monje y el Acertijo" de Randy Komisar. Y me gustó mucho el párrafo donde se afirma que aceptamos los empleos sin darnos cuenta de que muchas veces entrañan riesgos personales más allá de lo que normalmente somos capaces de vislumbrar.

Y cito literalmente:

Los personales incluyen el riesgo de trabajar con gente que uno no respeta; el riesgo de trabajar para una compañía cuyos valores no sean congruentes con los propios; el riesgo de comprometer lo que es importante; el riesgo de hacer algo que no nos interesa; y el riesgo de hacer algo que no expresa, o incluso contradice, quién eres. Y luego está el riesgo más peligroso de todos: el de pasarse la vida sin hacer lo que uno quiere con base en la posibilidad de comprar la libertad para hacerlo después."

Que gran párrafo. Es verdad que posponemos lo que deseamos por lo que consideramos necesario para salir adelante. Pero sacrificamos lo más valioso, nuestro tiempo, que está acotado y también nuestra satisfacción.

El mundo es mediocre porque demasiados hombres no hacen lo que desean, aquello que podrían hacer con pasión y una motivación inigualable, donde sin lugar a dudas sacarían su genio y alcanzarían el éxito. Pero todo eso, lo posponemos. ¿Al final merece la pena?

Hace poco mi mujer recibió una tentadora oferta económica para trabajar los fines de semana, unos treinta al año, nada más y nada menos. Todos los que forman el equipo al que le proponen integrarse, o casi todos, están divorciados. Al final eligieron, y a cambio del dinero, se quedaron solos.

Ha llegado ese momento en nuestras vidas en que no deberíamos dejar de aplazar lo que en verdad cuenta: los sueños, los placeres, las ilusiones y todo lo que nos apasiona.

Por cierto, que aunque el libro es de Randy Komisar, el escritor que le ha dado forma es Kent Lineback. Excelente párrafo Kent.

domingo 11 de octubre de 2009

Inteligencia en los negocios

La verdad es que cualquier tropiezo en la vida, bien llevado, puede convertirse en una ventaja o en un éxito. Siempre han existido personas capaces de sacar provecho de lo más nimio, a veces con una ética cuestionable, pero en cualquier caso con gran imaginación y un sorprendente ingenio. Es gente que suele sorprendernos al resto.

Os comentaré tres casos:

1) Caso Uno: Un hombre sabe que los agricultores de la zona necesitan de burros para faenar el campo, pero un burro es caro, y no pueden permitírselo. Así que este personaje compra un burro por 25$ y luego vende boletos para el sorteo del mismo a 100 agricultores y granjeros, donde cada boleto cuesta un dólar. Al terminar de vender las papeletas, el burro se muere. Otro, habría devuelto el dólar a cada persona que hubiera comprado un boleto y se habría arruinado. Al par de días del suceso y de haberle contado lo acontecido a un amigo, el hombre que compró el burro se encuentra de nuevo con este amigo, y aquél le pregunta como le ha ido. El tipo responde que enterró al burro, y devolvió un dólar a la persona que había ganado en el sorteo, para no cometer fraude. Con lo que ganó 74 dólares.

Un tipo más honrado hubiera comprado un segundo burro al hombre que acertó con su boleto, o hubiera dado 25$ al ganador, no fuera que antes de darle el burro, tuviera la desgracia de ver como le pasaba algo. Pero la fábula en cuestión es para que comprobemos el gran beneficio que se puede sacar de una situación que aparentemente no tiene arreglo.

2) Caso 2: La segunda fábula trata de un bróker de bolsa que envía gratuitamente por carta a un conjunto de potenciales clientes la recomendación de compra de un determinado valor que piensa que va a subir mucho; al cabo de un mes cuando se confirma que ha sido así, les recomienda venderlo; posteriormente vuelve a enviarles información sobre otra empresa para que inviertan y les avisa de nuevo para que vendan cuando él cree que es el momento adecuado; y así lo hace también por tercera vez con otra empresa cotizada en bolsa.

Tras tres aciertos envía una carta a los clientes diciéndoles que como pueden ver es un bróker muy bueno y si desean seguir recibiendo sus recomendaciones, deben pagar por sus servicios una pequeña comisión de 20$ al año. Muchos lo harán.

La realidad es que envió 26.000 cartas, en la mitad ponía que un valor bajaría y en la otra mitad que subiría; evidentemente solo acertó con su pronóstico en 13.000 cartas; a la mitad de estas cartas les envió un pronóstico de subida y otro de bajada para un nuevo valor; solo acertó en 6000 cartas; y de nuevo repitió la operación con el tercer valor, diciendo a 3000 personas que subiría y a otras 3000 que bajaría. Al final predijo con total exactitud la verdad para 3.000 personas, muchas de las cuales se harían clientes suyos. El truco está en que el envío de 26.000 + 13.000 + 6.000 = 45.000 cartas, junto con las 3.000 cartas pidiendo que le paguen una tasa anual por seguir recibiendo informes suyos, cueste menos que la cuota que pagará una pequeña parte de esas 3.000 personas (clientes). Esto se ha hecho y se hace todos los días con los cálculos de retorno de la inversión. La publicidad vive de eso.

3) Caso Tres: Hace un mes, mi sobrino, que juega en Internet a juegos de red, lee que para calcular lo que gana cada personaje y la dificultad a la que se enfrenta, se emplea determinada fórmula matemática. Se pone a hacer cálculos y descubre que si pierde un número determinado de veces contra otros oponentes las predicciones que salen son las de que jugará (la máquina lo asignará así) con jugadores de menor nivel, a los que podrá ganar en menos tiempo y más fácilmente que a los de su categoría o superior. Solo tiene que perder un determinado número de veces antes de volver a ganar otro número concreto de veces. Así siempre juega con jugadores malos, a los que gana en poco tiempo, y como los títulos en el juego se consiguen al alcanzar un número determinado de puntos, la cuenta le crece más aprisa, que cuando se enfrenta a jugadores habilidosos y las partidas se hacen largas e interminables. Ya ha descubierto que no es el único que ha logrado esto. Así que los títulos del juego no serán conseguidos por el mejor, el más fuerte o más potente guerrero, sino por aquellos que tienen calculado no superar cierto umbral "porcentaje de victorias" para que la máquina no les haga luchar contra jugadores mejores, en partidas más largas.

Estas prácticas son propias de los libros de pensamiento lateral de Edward de Bono.

viernes 9 de octubre de 2009

Serenata Nostálgica

La semana pasada tuve la oportunidad de ver la película "Serenata Nostálgica", de Cary Grant, Irene Dunne y Beulah Bondi, año 1940, en blanco y negro.

Es la segunda vez que en poco tiempo, una película tan antigua me sorprende por ser tan sumamente actual. Un hombre y una mujer se conocen, se casan, ella queda embarazada, pierde al feto durante un terremoto, ya no pueden tener más hijos y deciden adoptar uno.

Presentan la solicitud de adopción y la mujer que lleva estos trámites le pregunta a la madre:
"Dígame, ¿por qué todos piden un niño de unos dos años, varón y con el pelo rubio y los ojos azules?". Y la peli, os recuerdo, es de 1940.

Hace poco unos amigos estaban pensando en adoptar y ella tenía claro que debía tener ojos azules y pelo rubio. Y no es la primera vez que lo he oído. A veces parece que la gente pretende seleccionar con que niño se queda, como quien elige un mueble. Me parece fatal.

En la película Cary Grant se liga a su mujer como se haría hoy en día, y la primera noche ya consigue que le deje entrar en su casa.

Cuando nace el bebé, todo lo que aparece al respecto sobre los padres, sigue siendo aplicable al día de hoy punto por punto. Finalmente pierden al bebé que adoptaron en un accidente y el matrimonio se hace pedazos. Están a punto de separarse, pero los llaman del orfelinato por si quieren adoptar otro niño y entonces empiezan de nuevo.

Representan ese matrimonio que sin hijos no son una familia, ni saben qué hacer solos en casa, sin nadie que llene el hueco que les queda en su pequeño apartamento. Cuando él pierde el empleo están a punto de quitarles la custodia del niño adoptado, y lo pasan muy mal, pero al final consiguen salir adelante.

Muchas veces estamos pensando que el cine antiguo está desfasado, y creo que eran películas con mucho sentido de la vida, con un guión bien escrito que ya quisieran tener las de hoy día y con personajes que representaban una fortaleza difícil de superar. A la actriz Irene Dunne que hace de esposa le mataron cinco familiares mientras rodaba la película, porque ella era inglesa y en ese momento los nazis bombardeaban con toda su fuerza Inglaterra y Londres (La Batalla de Inglaterra), pero siguió rodando.

A Cary Grant, le costó adaptarse de su papel típico de comedia al propio del drama, pero lo hizo. Y hablamos de un actor que junto a otros igualmente buenos de la época llegó a filmar 3 películas anuales.

Pero si queréis ver de verdad una gran película, ved "La novia era él" de Cary Grant, una película rompedora para la época, y lo que puede significar que a un hombre lo traten como a una mujer. Muy recomendable.

Saludos

miércoles 7 de octubre de 2009

Sentido personal de la vida

Me llama la atención que en los últimos tiempos veo cada vez a más personas que dejan sus obligaciones y se paran a pensar. Miran a su alrededor y ven que su trabajo no da sentido a sus vidas. Producen algo barato, de baja calidad, a bajo precio, sin apenas inventario, bajo pedido, sin saber si mañana seguirá siendo un producto necesario para alguien, bajo la presión de ser cada vez más eficientes y formando parte de una cadena de vida sin esperanza de mejora, solo pensando en seguir trabajando.

La vida cada vez tiene menos sentido para mucha gente. No les gusta lo que hacen. Se dan cuenta que no puede ser que tenga sentido dar vueltas y vueltas todos los días para aparcar cuando van a trabajar, comprar corriendo, hacer la cena corriendo, llevar a los niños al cole deprisa, almorzar mientras conducen, leen un papel o atienden una llamada, hacer la comida con tres fuegos encendidos simultáneamente mientras ponen la lavadora y friegan. Parece que el mundo se ha vuelto loco. Y si paramos, si nos detenemos, si hoy nos ponemos enfermos y si no vamos a trabajar, si nos sentamos en el sillón a meditar si todo esto merece la pena, irremediablemente llegamos a un NO rotundo, en mayúsculas.

Ni nos gusta lo que hacemos, ni la manera en que lo hacemos. Hemos dejado de ser profesionales para dedicarnos a la venta de servicios. Competimos entre personas, empresas y países para producir cada vez con más presión, generar más estrés y más pobreza, y un día, poder gastar todo lo que hayamos ahorrado en curar nuestras enfermedades y dolencias con costosos remedios.

Cuando nos dicen aumentad la productividad, omiten que es un valor relativo. Si la aumentamos pero otros países lo hacen también, seguiremos estando por detrás; cuando nos dicen que cobramos demasiado y bajen nuestros salarios, olvidan que en los demás países también pueden hacerlo y entonces, ¿volverán a bajar los nuestros? Cuando nos dicen que trabajemos más aprisa, olvidan que hay países donde trabajan doce horas al día y aunque mejoráramos nuestros tiempos un 50%, solo con que ellos rindieran otro 25% más aprisa, nuestras neuronas rozarían el paroxismo.

Nos piden también aumentar la natalidad, mientras trabajamos, pagamos el coche y la hipoteca. Nos piden que hablemos idiomas, que tengamos cultura general, que leamos, que hagamos deporte, que nos aseemos, vistamos, luzcamos según la moda, que dediquemos tiempo a nuestros hijos, que vayamos con ellos al parque y que disfrutemos de nuestro tiempo de ocio. Hasta aquí parece de risa, pero la comedia se convierte en drama cuando nos lo dicen convencidos de que es posible, porque entonces pasa a ser un drama y un imposible.

Esto empieza a parecerse a la película de Matrix, debemos estar en un sueño, porque todavía no conozco a ninguna rata tan estúpida como para meterse ella sola en una rueda y quedarse toda la vida corriendo dentro de la jaula mientras la puerta permanece abierta.

El capitalismo funciona en un entorno económico mientras haya un crecimiento continuo de servicios y los mismos se midan de manera relativa. Pero ¿qué pasará cuando la saturación de productos sea tan grande que sea imposible inundar más el mercado?, ¿o cuando todos alcanzáramos en una misma gama de productos un máximo nivel de rendimiento? Este segundo supuesto no se alcanza mientras emerjan continuamente productos nuevos, pero la saturación si que está llegando y el nivel actual de consumo ya no tiene poder para crecer mucho más. Y suponiendo que ahora sean otros países y continentes los que se sumen al consumo, y el sistema capitalista pudiera seguir funcionando cien o doscientos años, la demanda de recursos del planeta no lo soportará.

El capitalismo, tal como hoy lo conocemos, tiene varias cotas y está ya rozándolas casi todas.

La vulnerabilidad de las personas, el sentido de impersonalidad, la debilidad mental, el estrés, el agotamiento o el sentido del sinsentido tampoco permitirán llegar a los individuos mucho más allá. Nuestra mente tampoco está preparada para tanto.

Hemos de cambiar de hábitos de viday buscar un sentido más satisfactorio.

martes 6 de octubre de 2009

Educación sin límites

Hoy me han enviado un email con dos videos excepcionales que merecen verse. Se trata de una conferencia breve, dividida en dos videos, de 10 minutos cada uno, de un juez de menores de Granada, un tal Emilio Calatayud Pérez.

Trata sobre la educación que estamos dando a nuestros hijos, a los que parece que hoy nos cuesta decirles que no, y no estamos distinguiendo lo que significa un no protector frente a un no autoritario.

Las últimas frases del segundo video me parecen muy esclarecedoras. Un aplauso para los comentarios de este hombre, que con sentido del humor, lo ha expresado todo con mucha claridad, y creo que sin dejarse nada por decir.

Aquí van los enlaces a YouTube:
- Video 1
- Video 2

Defectos más comunes

Recientemente he estado leyendo los 12 puntos más importantes del anti-líder, de José Luís Trechera Herreros y la verdad es que todos ellos me han resultado familiares. De los dos primeros, os hablé anteriormente y de los otros, bueno, basta leerlos para comprobar que a todos nos suena alguno.

Siempre me ha resultado curioso que se habla mucho del "equipo", pero que en el fondo no existe ese concepto realmente. Incentivar para obtener lo mejor de cada uno, promover al personal más cualificado, dar reconocimiento a un trabajo bien hecho son cosas que no entran en la mentalidad empresarial española.

Aquí se intenta que la gente no piense, que no tenga iniciativa, el rodearse de personal que no pueda hacernos sombra y no dar demasiada independencia ni autonomía a nadie porque no queremos y no sabemos delegar. Nos gusta ser jefe y destacar simplemente por eso.

Y por si fuera poco tampoco se apoya con la actitud correcta desde la dirección, las mejores aptitudes de aquellos empleados que podrían ser sobresalientes. Procuramos que estén desunidos y desconfíen unos de otros, para que nunca se unan contra nosotros. Creo que éste es el extremo más vil al que pueden llegar algunos empresarios, menos mal que poco extendido (al menos por mi experiencia).

Saludos

lunes 5 de octubre de 2009

Improvisación

Cuando buscaba trabajo me agradaba que me mostraran las oficinas de la empresa donde había presentado mi curriculum. Era como verle las tripas al monstruo. Fueron pocas las veces, pero muy esclarecedoras.

Si te fijas bien, puedes apreciar un montón de detalles. Y para eso tienes que hablar poco, caminar despacio y observar los movimientos, las mesas, las maneras, la estructura de la oficina, como se ubican los monitores (unos respecto a otros), y todo aquello que pueda serte de interés.

Nunca fui bueno obteniendo información de mirar a las personas, pero siempre se me dio bien almacenar información sobre lo que había visto para luego analizarla mediante un repaso mental. Y son tantas las cosas que aquí puedes rascar. Luego, tras la entrevista hablaba con mi novia de todo lo que había visto y juntos analizábamos los detalles. Lo cierto es que contárselo a alguien te permite ser concreto, evaluar en mayor detalle y escuchar los puntos de vista de otros que pueden hacerte ver lo que tú no has visto.

Existen bastantes empresas que funcionan en base a emergencias, es decir, "hoy resolveremos lo que sea más urgente, lo que está más atrasado", o lo que se acaba de romper, si es que funcionan poniendo parches. Ninguna de estas empresas tiene futuro y de ellas, es conveniente huir tan pronto nos sea posible.

El concepto de improvisación aplicado de manera permanente es una clara señal de mala gestión y mala organización interna, o de que el personal está poco cualificado (o dura poco en el puesto), o que es claramente insuficiente.

La improvisación de por sí no es mala, si no es frecuente. Improvisar perennemente quiere decir que no dedicamos tiempo a planificar, que no tenemos planes de continencia para los problemas que pueden paralizar la empresa, que no hay profesionalidad, o que los jefes no la permiten (porque carecen de ella).

Existe otro tipo de improvisación. Y es el derivado de la negligencia. Cuando por ejemplo sabes que necesitarás dentro de tres meses determinado material y lo pides cada semana a tus jefes, nunca lo encargan y en la citada fecha, estás con el agua al cuello. Esta situación complica innecesariamente tu trabajo, añade estrés y al final te quema por dentro.

Es lo que sucede siempre cuando tu trabajo depende de otros y no tienes control previo sobre lo que hacen o cómo lo hacen.

Desgraciadamente el grado de improvisación no suele apreciarse hasta que estás dentro de la organización, excepto cuando te llaman porque necesitan personal urgentemente y empiezas a preguntar sobre detalles como cuando comienzas (¡mañana!), cual es la formación que te van a dar para el proyecto donde te piensan sumergir (¡el curso de formación empezó ayer!), cuanto vas a cobrar (es una subcontrata y aún no lo saben con seguridad), etc.

domingo 4 de octubre de 2009

Formación y mentalidad

Desde que estudiaba en la universidad siempre nos han insistido en la importancia de la formación, del reciclado y de adquirir nuevos conocimientos. Recuerdo cuando se hablaba de quien debía pagar esa formación, si la empresa o el empleado y de la valoración que se hacía de la autoformación o autoaprendizaje.

El dilema sobre quien asume el coste en tiempo y dinero para formarse sigue existiendo hoy en día, sobretodo cuando muchas veces el esfuerzo de formarse y trabajar a la vez es considerable y no está claro la valoración que de ello hace la empresa.

Lo que me llama la atención es que nunca he oído que los empresarios o los jefes reciban cursos de formación o que se reciclen. Es como si aprender, conocer nuevas ideas o admitir que las cosas son mejorables no fuera un factor a tener en cuenta para nuestra clase social de patronos y gerentes.

El tejido empresarial español no funciona y no investiga porque es cortoplacista. No tiene miras más allá del año actual. ¿A cuantos jefes habéis oído decir aquello de que se han hecho asimismos? Seguro que a muchos. ¿Cuanto leen actualmente esos jefes? ¿Han asistido a un curso de formación en la última década? ¿A un seminario? ¿A la universidad?

Pero parece que para ellos eso está bien. Aunque todo el mundo admite que si no aprendes cosas nuevas, no puedes afrontar los problemas desde nuevas perspectivas.

¿Cuantas de esas personas dedican unas horas semanales, pongamos 4 horas, a simplemente pensar? No lo hace nadie. Ni empleados ni jefes. Porque estar callado o contemplativo es razón de despido, y olvidan que pararse a pensar es la manera de racionalizar las cosas, de ordenarlas, de descomponer su lógica interna y pensar en su sentido de ser.

Por otra parte la actitud de superioridad no permite prestar atención a lo que se ve o se oye, parece que solo lo que nosotros decimos es de interés general. Todos hemos oído que en una empresa hay muchas personas, muchos cerebros y que pueden aportar conocimiento global o corporativo a la empresa. Me refiero a nuevas ideas, nuevas maneras de hacer las cosas y proyectos para lograr los objetivos de otra manera o mejorar la explotación de los recursos.

Me resulta chocante que nuestros jefes no se formen, que no dediquen más tiempo a pensar y menos a "hacer cosas" (muchas veces se necesita creer que se avanza solo por andar), a pedir opiniones y analizar lo evidente.

La mayoría de la gente no las pide. Cuando algo va mal en España, se alarga la jornada laboral. En otros países se pregunta al personal porqué cree que las cosas no han salido como estaban planificadas, se permite mayor libertad del proceso siempre y cuando se alcancen igualmente los resultados, y se valora tanto la información como la experiencia. En España solo se valora la experiencia. En concreto, se parte de la premisa que si eres novel y tardas dos horas en hacer la primera vez, lo que otro hace en media hora, es mejor el segundo caso; nunca hay análisis de cómo se hacen las cosas, de porqué se hacen o adonde puede llevarnos el nuevo método o la nueva persona que lo está aplicando en seis meses o un año. La productividad que se evalúa es la de ciclo corto, la que no tiene perspectiva de futuro porque ya está inventada y definida.

Conceptos como investigar por investigar, o analizar cosas que van bien para saber porqué y aplicar los mismos procedimientos a otras partes o fisonomías de la empresa son cuestiones evaluadas como absurdas.

Pero cambiar la mentalidad de los empresarios, para que el I+D sea una actitud, es muy difícil cuando estos mismos empresarios exigen cualificación y formación (además de experiencia, si alguien la tiene) cuando ellos no la tienen o no la dignifican ejerciéndola durante toda su vida laboral.

Solo obligándoles a formarse, a adquirir el concepto del cambio, a probar nuevas ideas, podremos acelerar el proceso de transformación de mentalidad tan necesario en España. No se me ocurre otra salida para abrir las miras de nuestras empresas que exigir formación a los empresarios.

Saludos

viernes 25 de septiembre de 2009

Por fin ha vuelto mi dinero

En un reciente post, comenté como una entidad bancaria, autorizó un pago desde mi cuenta, habiendo sido éste anulado por mi con tres meses de antelación. En otro post posterior os informé de que la entidad y yo habíamos llegado a un acuerdo.

Os resumo:

El caso es que inicialmente la entidad se había negado a devolverme la pasta, y tuve que reclamar al Banco de España, quien me dio la razón. Posteriormente la entidad se mantuvo en su idea inicial de no devolverme un duro. Y fue por eso que con la Ley Orgánica de Protección de Datos 15/1999 del 13 de diciembre, les explique con detalle todos los errores que habían cometido y por los que podían ser multados por la AEPD sin necesidad de largos y costosos juicios para mí. Su principal problema es que tenía documentación suficiente para conseguir que les multaran por un importe veinte veces superior a lo que me habían "robado".

Finalmente hoy viernes, me han devuelto mi dinero. Así que ya sabéis, si algún banco o caja no os devuelve el dinero que podáis haber perdido por un error suyo, y deciden no pagaros a pesar de lo que diga el Banco de España, ni quieren acudir a arbitrajes oficiales, siempre os queda esta vía.

Parten de la premisa de que no te compensa llevarlos a juzgados. Pero es que aquí, aunque no recuperes tu dinero, pueden ser multados con cantidades importantes que llegan hasta los 600.000€. Y normalmente, prefieren llegar a un arreglo que enfrentarse a esta entidad, por no hablar de la mala prensa que les puede caer encima, porque la Agencia Española de Protección de Datos, publica además información contínuamente con casos, referencias, etc.

Saludos a todos

jueves 24 de septiembre de 2009

Ecología extrema

Parece que según se va haciendo más importante y acuciante preservar lo que nos rodea, los paradigmas de convivencia y la forma de ver y hacer las cosas va cambiando.

Cuando era pequeño, tomar notas en trozos de papel, hojas de publicidad, o aprovechar después de las elecciones los sobres y candidaturas de los partidos políticos era ser cutre; luego en la universidad había que estrenar material cada curso. No quedaba bien aquello de coger una libreta gastada hasta la mitad y arrancar los folios ya escritos para liberarla con la intención de emplearla en otra asignatura o para ejercicios. Ahora se ve de otra manera.

Lo de miccionar en la ducha para no gastar agua de la cisterna del vater, es un paso más.

Todavía recuerdo como antes el papel que se usaba en el baño era duro y vasto, o se empleaba el de revistas, periódicos o las páginas amarillas del año anterior. ¿Acabaremos usando de nuevo el papel del periódico, la publicidad, etc para el mismo menester como hacían nuestros abuelos?

Personalmente hace tiempo que me comporto de una manera muy práctica:
  • Si sudo una camiseta porque hoy hace calor, la dejo colgando en el tendedero y me la pongo mañana para correr. Luego la mando a la lavadora.
  • La misma servilleta que he empleado para comer, si todavía es aprovechable, la empleo a la hora de cenar.
  • Me lavo en el bidé empleando un cacito.
  • Uso el papel nuevo para trabajos; el que está usado por una cara, lo empleo por la otra; si está usado por las dos caras, lo uso otra vez cuando un boli no escribe y he de insistir.
  • Durante la semana llevo el mismo pantalón y la misma camisa y luego el fin de semana, si no salgo, los uso para ir por casa, dejándolos a lavar el domingo por la noche.

Saludos

miércoles 23 de septiembre de 2009

Como recuperar tu dinero

Ya os comenté en otro post que cierta entidad bancaria "había perdido" casi 3000€ de mi cuenta. Para ser exactos y sin entrar en detalles, pagaron un pagaré, valga la redundancia, que estaba anulado hacía casi tres meses. Y como no soy precisamente rico, decidí reclamar.

En el sistema informático les aparecía que no debía pagarse, pero el programa permitía pagarlo a pesar de mostrar en pantalla un rótulo de que el cliente, o sea, yo, había dicho que no se pagara al tener problemas con la otra parte, una empresa, con la que estaba en litigio, todo sea dicho.

Le dije en su momento al director de la sucursal, tras anular todo el talonario de pagarés, que debíamos cerrar la cuenta y abrir una nueva con mis ahorros, pero me dijo que no hacía falta.

Me dí cuenta de que me habían descontado de la libreta el importe del pagaré al día siguiente del suceso y avisé ese mismo día a la entidad. Naturalmente la empresa con la que estaba en litigio había cobrado el importe del susodicho pagaré. Me devolvieron el dinero a los 18 días (el banco lo adelantó), me lo volvieron a quitar posteriormente (cuando el banco donde la empresa cobró el pagaré exigió el pago de la suma a mi entidad), luego me lo volvieron a dar, y posteriormente me lo quitaron de nuevo. En cada ocasión, terminé en la oficina, posteriormente en la oficina del servicio de atención al cliente y finalmente pagué de mi bolsillo el error y cerré todas mis cuentas bancarias, y me marché a otro banco. Por esa época tuve que protestar por descubiertos en la cuenta de los recibos (cada vez que me cobraban el pagaré de nuevo), de las tasas que me cobraron por los descubiertos, etc.

El caso acabó en el Banco de España, que tardó solo 6 meses en dictaminar que la entidad bancaria había actuado indebidamente. Se atrevieron a detallar en el informe que el Banco de España les requirió, que la sucursal de mi entidad bancaria donde se había cometido el error me había pedido que realizara actuaciones que iban contra la ley (¿Cómo puede alguien declarar eso ante el Banco de España?). "Le pedimos que realizara una denuncia falsa, cosa a la que el cliente se negó tras hablar con su abogado y no recomendárselo éste". Sin comentarios.

Mi sorpresa llegó cuando el Banco de España me dio la razón sin paliativos y dictaminó que habían realizado malas prácticas bancarias en contra de mis intereses como cliente, y la entidad, con vocación de justicia y de favorecer la verdad de los hechos, me aseguró desde su servicio de atención al cliente, que no pensaban devolverme el dinero y que si lo quería, tendría que ir a juicio.

Ellos sabían que por 3000€ no vas a ir a juicio, porque si ganas y apelan, te va a salir por un pico, y con lo congestionados que están los juzgados, a saber cuanto se alarga la cosa. A lo mejor te llega para la comunión de tus hijos.

Y no te queda más remedio que dejarte robar, porque si sacas todo el dinero cuando ellos quieren cobrarte algo que han pagado por error, solo deben dejarte un descubierto en la cuenta y si la cosa llega a juicio, y como los intereses de mora son brutales, a lo mejor dentro de 5 años te reclaman 60.000€ eurillos de nada. Por si fuera poco, el descubierto les permite cobrarte cantidades adicionales o tasas, estipuladas por el Banco de España (BdE).

Pero se me ocurrió intentar otra cosa. En España, aparte de tráfico que puede multarte sin más y sin llegar a juicio, ¿quién más puede empapelarte a ti o a una empresa sin pasar por juzgados? La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Esta entidad bancaria, a la que en cada reclamación le daba mi email, teléfono, dirección, etc, siempre llamaba a casa de mis padres, debía tener los datos antiguos de no se cuando, a pesar de haber visitado sus oficinas y mostrarme que en su base de datos estaban actualizados. Evidentemente tenían más bases de datos y no se sincronizaban. Eso está penado por la AEPD. Si tienes datos de clientes deben ser correctos. Imagina que te divorcias de tu pareja y estás negociando un acuerdo de separación, cuando el banco va y se equivoca y aunque has actualizado el domicilio que tienen de ti, envían al antiguo los recibos de la vivienda donde estás ahora (los abogados de la otra parte ya saben donde vives), la información de tus cuentas, el ingreso de tú nomina, lo que ha rentado tu fondo de inversiones ... por ejemplo.

De hecho en mi entidad, si te abrías una cuenta bancaria y cambiabas de domicilio, durante un año o más seguías recibiendo tus cartas en el domicilio antiguo, aunque ellos te juraban que te habían actualizado los datos y en su pantalla de ordenador, podías ver que no mentían, pero claro, había más bases de datos.

Además había dejado de ser cliente suyo y seguía recibiendo emails de servicios (bolsa) a los que me di de alta cuando era cliente y que son de empresas del grupo, a las que según la ley deben informar de que debo dejar de recibir información, porque ya no soy cliente del banco. O facilitarme algún modo para poder darme de baja, que no consta en esos emails, lo que contraviene la ley. Y tampoco puedo entrar en la web del banco como cuando era cliente y empleaba una password facilitada por ellos, así que no puedo borrarme del servicio, lo que me obliga a recibir spam, que está tipificado como delito.

Pero lo mejor fue cuando me llamaron por teléfono a casa de mis padres y les informaron con un mensaje en el contestador, sin saber a quién lo estaban dejando, de la reclamación interpuesta, cosa que no pueden hacer sin cerciorarse de que hablaban conmigo.

Y claro, resulta que esto está penado con sanciones económicas. En concreto la última empieza en los 60.000€. Cosas tan triviales como grabar a tus hijos en la función del cole no pueden hacerse sin autorización del resto de padres cuyos hijos salen en el video, y menos subirse a Internet, donde la sanción mínima empieza en los 600€ por este "delito". Las graves empiezan en los 60.000€ y las muy graves en los 300.000€ si no recuerdo mal.

Así que llame al Servicio de Atención al Cliente y les dije todas las faltas que habían cometido. Calculé que podía meterles entre tres y seis por faltas leves (entre 1800 y 3600€, siempre y cuando al ser repetidas no se sumaran y pasaran a ser graves, con lo que la cosa subía a un mínimo de 60.000€), y luego faltaba el hecho de llamar a casa y grabar en el contestador información sobre mi, sin confirmar que me la dejaban a mi, y eso es falta grave, de 60.000 a 300.000€).

Me dijeron que así no recuperaría mi dinero y les dije que ya lo sabía, pero que lo daba por perdido. Y que si a cambio lograba meterles una multa veinte veces superior a lo que me habían quitado me daría por contento. Además de que les dije que le daría publicidad a la noticia si salía adelante. Por otra parte el error de dejar los datos en el contestador era del jefe del servicio de atención al cliente y si había multa gorda, se le iba a caer el pelo ....

Así que nada, firmé un hojita donde dice que no tomaré represalias posteriores contra la entidad (de la que tengo copia y que antes leyó mi abogado), y se supone que la semana próxima me hacen el ingreso. Porque claro, además de la AEPD, también puedo denunciarles por incitación al delito (denuncia falsa) con los datos que constan en el informe del BdE, pedirles daños y perjuicios, o reclamarles los intereses de ese dinero mío que han tenido más de un año.

No creo que me toquen más las narices.

martes 22 de septiembre de 2009

Windows 2008 Core

Actualmente me estoy dedicando a estudiar las últimas versiones de los servidores de Microsoft, el llamado Windows Server 2008 o Vista Server (sí, ya se que esta versión se ha quedado obsoleta por la aparición de Windows Server 2008 Release 2). Y es que claro, en algún momento tendremos que migrar los servidores basados en Windows 2003 que la mayoría tenemos instalados.

El caso, es que de Windows Vista Server o Windows Server 2008 había dos versiones, la normal con su interfaz gráfica y la core o reducida a su mínima expresión, es decir, al kernel. Ahora terminan de salir del horno, las nuevas versiones de estos productos, llamadas igual pero con la coletilla de "Release 2", y que acompañan en el lanzamiento a Windows 7.

La idea de crear una versión de Windows 2008 reducida únicamente a las funciones que necesitamos es buena. La idea de ir añadiendo funcionalidad al "Windows Server Core" y de evitar la instalación de componentes no empleados por el tema de las vulnerabilidades también.

Pero claro, un sistema que no posee prácticamente interfaz gráfica (no hay explorador de Windows ni Internet Explorer) y que solo tiene una consola del cmd.exe al iniciarse, necesita de comandos que hagan todas las tareas de la interfaz gráfica.

Y aquí a Microsoft se le fue la mano. Tareas como poner ip al sistema, ponerle nombre al equipo, o configurar el firewall requieren de "chufos" extremadamente largos.

Al contrario que su homónimo, Linux & Unix, han querido centralizarlo todo en unos pocos comandos, lo que ha hecho que sean bastante complejos y densos, como pasa con netsh o netdom.

Cambiar el nombre a distintas interfaces de red de un servidor se hace así:
netsh interface set interface name="Conexión de Red" newname="nombre_nuevo"

Donde si el nombre de la interface es "Conexión de Red", debes emplear acentos, espacios, y todo lo que encuentres en la descripción para cambiarle el nombre. Por si fuera poco, existen comandos que diferencian entre mayúsculas i minúsculas, además de los citados espacios y acentos, como pasa con las reglas del firewall.

Tiene pocas herramientas gráficas, como el regedit, pero es que todo lo que implique visualización de HTML, como la ayuda de algunas aplicaciones (incluido el notepad o el regedit) o los archivos de documentación CHM no pueden verse. Tampoco dispones de herramientas para descargar archivos desde Internet, al estilo del wget de Linux. Está bien no tener navegador, pero uno necesita descargar cosas y al final tienes que compartir una carpeta para pasarle los archivos.

El Windows Core, ni siquiera puede actualizarse cuando lo instalas, hasta que finalmente decides bajarte un script de la MSDN. Creo que se han pasado. Tareas triviales de configuración se han convertido en una auténtica odisea. Y aunque existen scripts de configuración tras la instalación, tampoco vienen de la mano de Microsoft.

Integrar la máquina en un dominio o grupo de trabajo no es una tarea trivial:
wmic ComputerSustem where name="nombre_pc" call JoinDomainOrWorkgroup name="mi_grupo"

Como os podéis imaginar, lo ideal es instalar herramientas remotas de administración, pero también es necesario abrir el firewall del Windows Core para que permita ser gestionado y los comandos tan intuitivos que lo permiten son:

netsh advfirewall set currentprofile settings remotemanagement enable
netsh advfirewall firewall set rule group="Administración Remota" new enable=yes

Las herramienta para realizar dicha gestión tampoco están en el Windows Core, es necesario descargarlas desde Microsoft y algunas de estas consolas MMC, tras su instalación necesitan cambios en la configuración de la GPO del Windows Core o en el firewall adicionalmente.

Hasta para cambiar la resolución de pantalla es necesario acceder al registro con el regedit o para desactivar IPv6, cosa que se hace en muchas empresas para evitar problemas.

En definitiva, que uno puede llevar toda la vida con Windows, y de repente, darse cuenta que no sabe nada si se encuentra con alguna de las versiones del Core.

Tareas sencillas se convierten en frustrantes y la primera etapa de configuración del servidor resulta bastante más dedicada, y menos productiva.

Espero que la siguiente versión, la Windows Core Release 2, sea mucho mejor. Aunque por la cuenta que nos trae, a todos los que administramos Windows y sus servidores, deberíamos empezar a jugar con la Core, porque se avecinan cambios ...

Saludos

lunes 21 de septiembre de 2009

Visitar la biblioteca

Cuando era estudiante, visité poco la biblioteca. Me limitaba a leer los libros que "debía estudiarme", pero sin dedicar tiempo a lecturas adicionales. No es que no me gustara leer (llevo ocho libros este año), pero es que no me quedaban ganas después del estudio y las lecturas obligatorias.

Me molestaba tener que devolver un libro en siete días. Siempre me pareció un plazo ridículo. Y entendía que los alumnos los renovaran con trucos, como el hecho de que uno saca el libro y los compañeros del grupo de estudio se ponen todos en lista de espera. U otras formas menos ortodoxas, como devolver el libro y al día siguiente, cuando ya está expuesto nuevamente lo cambias de sitio, de tal modo que según su referencia no está donde debería (yo nunca lo hice) y claro, solo tú puedes encontrarlo.

La verdad es que al final las personas aprendemos a deshacernos de los "errores del sistema", aunque lo que deberíamos hacer es protestar cuando las cosas no son coherentes. Tampoco entendí nunca porqué los profesores o personal de la Universidad podía llevarse un libro dos semanas y nosotros solo una.

Hoy he ido a buscar algunos libros de meditación. De los cinco libros que tiene la biblioteca de mi universidad, tres son muy antiguos (se ve por las tapas) y dos estaban ya en manos de otras personas.

¿Es que la meditación, la paz interna, decir adiós al estrés no vende?
Me ha resultado curioso.

El año pasado pregunté para donar un par de docenas de libros, algunos con solo algunos meses de compra y me dijeron que debía dejar los libros que quisiera donar y los que no interesaran a la universidad debía luego pasar a recogerlos. Me quedé asombrado, ¿no podían luego reciclar ellos los que no quisieran? Vaya manera de desmotivar al personal. No se puede aparcar cerca, hay que ir cargado con ellos y encima has de volver a recoger lo que no quieran. Me pareció fatal.

Sin embargo hoy, he hablado con una persona que lleva el tema de las adquisiciones y donaciones directamente y me ha dicho que una vez donados los libros, la universidad se deshace por cuenta propia de lo que no le interesa, tirándolos o donándolos a otras bibliotecas. Es decir, que no tienes que recoger lo que no quieran. Parece que la persona del año pasado no estaba muy enterada.

Así que cuando tenga libros que no me interesen o no piense volver a leer, probaré a llevarlos. Me sabe mal que no se aprovechen.

Yo mismo me he llevado hoy libros de diversos temas, pero, ¿podré leer los tres libros en un plazo tan corto? Me da a mí que tendré que renovar, si es que me dejan. Dos de ellos son por trabajo, no os creaís que me sobra tanto tiempo. Solo uno es por placer y leo a costa de dormir menos. Éste, lo tenía pendiente desde hacía tiempo.

Saludos

jueves 17 de septiembre de 2009

El principio de la cadena rota

Todos conocemos la frase de que algo es tan fuerte como la pieza o eslabón más débil que lo compone. Es decir, que la resistencia depende de la pieza más débil del conjunto. Existen dos variantes a esta cuestión que se conocen menos, pero igualmente interesantes.

La primera, es que la pieza más fuerte puede ser el eslabón más débil, ya que la fortaleza de algo es relativa al esfuerzo, tensión, desgaste o presión que sufre. Pero la fortaleza también depende del diseño. Solemos pensar que alguien fuerte lo aguantará todo y que alguien débil no será capaz de superar la más mínima dificultad. Lo cierto es que las personas que saben de qué son capaces, arriesgan lo que saben que pueden arriesgar. Una persona fuerte se meterá en más líos y éstos serán más complejos; una persona conocedora de su fragilidad afrontará los problemas desde otra perspectiva o buscará soluciones más sencillas, puede incluso que enfrente otros más sencillos y aprenda a conocer sus limitaciones, evitando problemas mayores.

La segunda variante, dice que es mentira que una cadena se rompe por el eslabón más débil. No conozco a nadie que haya sufrido una desgracia debido a un fallo, un incidente, o algo inesperado. Normalmente se daban todos los condicionantes para suceder, y algo ha terminado de romper la cadena, un eslabón, pero todos ellos estaban en mal estado. Es decir, las cosas no salen mal porque sí, no es cuestión de que un defecto arruina una tarea, una vida o un producto. Es un cúmulo. Pero la vida acontece tan deprisa, que no vemos la suma de los factores, ni cómo se amontonan sobre la mesa antes de hundirla.

En definitiva, el eslabón débil no existe. Lo que sí existe es el desgaste sobre la cadena, porque no valoramos primero lo que puede soportar. La vida es una cuestión de diseño. Hemos de aprender cuanto podemos soportar, con qué podemos cargar, de qué somos capaces y cuando estamos alcanzando el límite.

Tantas carreras de ingenieros, tantos egresados de la universidad y los institutos de Formación para luego no ser capaces de verlo. Debería darnos vergüenza.

Saludos

miércoles 16 de septiembre de 2009

Mentir entra en el sueldo

Yo nunca he sido una persona mentirosa. No me gusta mentir, ni poner excusas, ni siquiera cuando se trata de evitar quedar mal. Recuerdo cuando mi abuelo se estaba muriendo y todos le dijeron que se iba a poner bien. Luego descubrió que no era cierto. Nunca he sabido ser así.

Siempre le he dicho a mi padre que si tiene dudas alguna vez sobre si está muriendo de veras, puede preguntármelo, siempre claro está, que no tenga miedo a la muerte.

Creo que cada uno ha de asumir lo que le toca. Otra cosa es dejar descansar a alguien que está en estado terminal y no cargarle con preocupaciones, que se muera en paz.

Sin embargo, y quitados los casos extremos, existen trabajos donde mentir parece que entra en el sueldo. Te piden que excuses a tu empresa cuando lo han hecho fatal, cuando el cliente les había avisado por pasiva y activa de un problema y al final ha sucedido lo peor, cuando se sabía desde el principio que lo que el cliente pedía no podía hacerse o de otras mil maneras.

Lo peor del caso, es que llegas allí, y todos los que aún siguen trabajando en estas empresas lo han asumido. Pero luego no asumen que no les den la subida salarial prometida, las vacaciones cuando las pidieron, la renovación de contrato o el pasarte de temporal a fijo en la plantilla. Somos así de idiotas.

Siempre he procurado no depender de un gasto excesivo y ahorrar un porcentaje de mis ingresos para poder marcharme de estos sitios cuanto antes. Te degradan como persona, te degradan profesionalmente, te convierten en el chapuzas de turno y si te pillan la mentira, te hacen sentir mezquino. Yo no trabajo para eso, porque entonces, podría robar carteras en la calle o en los grandes almacenes. No quiero sentirme avergonzado.

El mundo puede ser un sitio mejor, pero depende de todos.

martes 15 de septiembre de 2009

Experiencias para aprender

Hace unos años, cuando trabajé como técnico de sistemas para una empresa de la Comunidad Valenciana, me mandaron a Córdoba a instalar unas aplicaciones y unos nuevos servidores. Recuerdo que estuve a gusto con la gente del lugar y conocí al informático, que no lo era de oficio, sino a base de haber ido aprendiendo poco a poco.

El hombre, que tendría sus 45 años al menos, me dijo que ganaba un buen sueldo y que en los pueblos se vivía mejor (era un pueblo cercano a Córdoba). Siempre me ha gustado eso de conocer gente, pues descubres otra manera de ver y hacer las cosas.

Posteriormente me presentaron a su ayudante, que mantenía la base de datos Oracle y programaba un poco. Recuerdo que me dijo que con las dietas y lo que viajaba, él calculaba que mi sueldo debía rondar las 400.000 ptas. ¿Qué como había hecho el cálculo? Pues porque él ya ganaba 250.000 ptas en y según él, no sabía lo que yo.

Esa fue su conclusión. El mundo se me cayó a los pies y decidí no renovar el contrato con la empresa. Mi sueldo no compensaba nada los 18 días que llegué a estar fuera de mi casa y lejos de mi novia en el mes de más faena.

Hubo más razones para que me marchara, pero ésta fue una de ellas, sin lugar a dudas. La verdad es que conocer otras alternativas, otra gente, otros entornos me abrió los ojos; entonces, y aún ahora. Nunca dejas de aprender si estás atento.

Saludos

jueves 10 de septiembre de 2009

Lo raro es que nos entendamos por email

En cierta ocasión, tuve que enviar un email sobre un asunto desagradable a una persona con la que no solía comunicarme. Fue desastroso. El cruce de emails acabó en mutuo enfado. Y al final tuve que personarme en el lugar de trabajo de la otra persona para hacerle ver que mis intenciones eran buenas. El asunto quedó en tablas y establecimos las reglas de juego.

Aunque posteriormente resultó que el error que originó el conflicto, había sido causado por mí indirectamente. Cometí un error con una herramienta del trabajo y una entrada errónea provocó un salida inesperada del sistema (no prevista y que nunca debería haber sucedido). Por lo que posteriormente tuve que ir por segunda vez a disculparme e invitar a comer a la otra persona.

Cometí el error de tratar por email un asunto demasiado importante y de no dedicarle más atención. Por no hablar de que muchas personas se envalentonan más por teléfono o email que personalmente. Y se tiende más a razonar con la proximidad.

Nunca evitéis por comodidad o por evitar una incomodidad tratar personalmente temas difíciles y más si no conocéis personalmente a la persona que recibirá el email.

En 1967, el doctor Albert Mehrabian llevó a cabo un estudio sobre la importancia relativa de los mensajes verbales y no verbales cuando la gente se comunica. Descubrió que:

- el 55% del significado que la gente achaca a cada comunicación sobre sentimientos y actitudes está basado en lo que ve.
- el 38% del significado está basado en como suena lo que se dice (tono, volumen y velocidad).
- el 7% del significado está basado en las palabras que realmente se dicen.

Teniendo en cuenta que lo que decimos por email está escrito y no pueden ver los gestos, la mirada o nuestros movimientos para expresarlos; y que tampoco pueden percibir el tono, la cadencia, ni la entonación, no hace falta decir que cuando nos comunicamos por email muchas veces se malinterpreta lo que el otro dice porque solo disponemos de un 7% de la capacidad de comunicación respecto a cuando lo expresamos personalmente.

Incluso siendo cuidadosos, no siempre disponemos del tiempo suficiente para añadir un contexto aclaratorio, y nuestro texto puede sonar a orden, amenaza, advertencia o chulería cuando no era eso lo que queríamos expresar.

Es recomendable redactar al principio de un email una manifestación clara de la intención del mismo. Y hacer referencia a circunstancias concretas, para que las frases no puedan, al ser ambiguas, acabar siendo aplicadas a otros temas abiertos o pendientes y por tanto, malinterpretadas.

Y aunque parezca una estupidez, no es mala idea emplear los emoticones para que disciernan entre un tono de voz "de buen rollo" a otro de ironía o enfado.

Rick Kirschner y Rick Brinkman (en su libro "Cómo tratar con gente a la que no puede soportar", nos recuerdan que no enviemos emails estando enfadados, que dediquemos tiempo a escribir su contestación y que antes de enviarlos volvamos a leerlos horas más tarde o al día siguiente. Contestar impulsivamente a un email puede tener efectos muy desagradables, como entrar en una espiral de violencia verbal escrita interminable.

Claro que podemos escribir inmediatamente un email de contestación a lo que nos parece un abuso y cargando las tintas, eso nos relajará, pero luego no lo enviaremos. Cuando nos hayamos relajado, escribiremos el bueno, no sin antes haber leído nuevamente el que nos ha sido enviado por si hemos cometido un error de apreciación o nos ha pillado en mal momento. Esos emails, son catalogados por Rick Kirschner y Rick Brinkman como emails emocionales y deben ser tratados de manera diferente al resto.

Curiosamente se ha comprobado que cuando escribimos emails en la intimidad de nuestro despacho, estudio o nos comunicamos con alguien que está lejos, algunas personas se desinhiben demasiado y expresan pensamientos que jamás se habrían atrevido a decir en la cara de un oyente o en una reunión. Son palabras de esas que deberían haberse quedado en nuestro pensamiento. Ya lo dice la frase: Si al hablar no has de agradar, mejor callar. Por lo visto somos también más crudos.

Si existe una manera rápida de quebrar una relación, es sin duda con un email mal redactado.

Si las relaciones con alguien no son buenas, es mejor tratar con esa persona personalmente o por teléfono, para evitar ambigüedades y evitar dedicar demasiado tiempo a escribir emails que terminan siendo molestos para la otra parte por el exceso de tacto que desprende su lectura.

Saludos

miércoles 9 de septiembre de 2009

Interesantes Frases Célebres XIV

Obrar es fácil, pensar es difícil; pero obrar según se piensa es aún más difícil.
Goethe.

Algunas personas miran al mundo y dicen "¿por qué?".
Otras miran al mundo y dicen "¿por qué no?".
George Bernard Shaw.

Hay quien prefiere un charlatán que prometa un buen futuro a un sabio que explique la cruda realidad.
Del libro "La puta vida corporativa" de Mariana Ferrari.

El camino al infierno está enladrillado con buenas intenciones.
Del libro "Cómo tratar con gente a la que no puede soportar", de Rick Kirschner y Rick Brickman.

martes 8 de septiembre de 2009

El efecto Pigmalión

Hace muchos años, en EEUU, seleccionaron a un grupo de profesores a los que dijeron que se les había elegido por su capacidad y les dijeron que iban a proporcionarles a un grupo de alumnos bien dotados para que los formaran.

Naturalmente los niños no sabrían que habían sido elegidos por estar bien dotados. Solo los profesores conocerían este dato.

La actuación de los alumnos, la de los profesores y el rendimiento obtenido en la educación fue excepcional. Los profesores quedaron además satisfechos de poder trabajar con este tipo de alumnos.

Entonces se les informó que eran niños elegidos al azar del sistema educativo estadounidense; y a que a ellos, a los profesores, también se les había escogido al azar.

Fue la expectativa de formar alumnos excepcionales lo que motivó a los profesores, quienes a su vez, motivaron a los alumnos.

Estudios posteriores han demostrado que la gente, dentro de ciertos límites, mejora o empeora según las expectativas que se tiene de ellos. Por eso para cambiar una conducta es aconsejable hacérsela ver al otro como impropia. Es lo que hacen los padres cuando dicen a los hijos: "Esto es impropio de ti, tú eres capaz de hacer lo que te propongas, esto no es cosa tuya, tú vales mucho más."

Hasta Sylvester Stallone en la película Rocky Balboa se lo decía a su hijo: "Esto no es propio de ti, tú eres capaz de conseguir todo lo que te propongas."

Con esta clase de afirmaciones conseguimos elevar las expectivas que tenemos de alguien y al mismo hacemos que el propio sujeto también las eleve, por eso obtenemos mejores resultados, consiguiendo que se exija más a sí mismo y se sienta capaz de más.

Extraído del libro "Cómo tratar con gente a la que no puede soportar", de Rick Kirschner y Rick Brinkman.

lunes 7 de septiembre de 2009

Interrumpir a alguien que no te deja hablar

A veces estás conversando o discutiendo con alguien y no te deja hablar, no hay manera de intercalar una palabra, y es en estos casos cuando lo mejor es esperar a que termine, a que se relaje, a que diga todo lo que tenga que decir para que después pueda escucharnos.

Puede tratarse de clientes, de compañeros, de jefes, de casos donde no queremos provocar a la otra parte, sino conseguir que atienda a razones y nos deje participar de la solución al problema.

Pero puede haber momentos en que no es recomendable que la persona ofendida, difícil, o alterada finalice su diatriba. Un ejemplo sería cuando nos están esperando, o cuando puede acabar diciendo algo que dañe seriamente nuestros objetivos, el interés de la empresa o la cohesión de un grupo de trabajo. Puede incluso que rompa una amistad.

La mejor manera de hacerle parar, de obligarle a escuchar, es pronunciar su nombre con un tono de voz relajado tantas veces como sea necesario, sin carga alguna de enfado, en tono de pregunta o en afirmativo, sin gritos, aunque la otra parte eleve la voz con la intención de acallarnos. Por ejemplo: "Juan, ¿me oyes Juan?, Juan, escucha Juan, Juan déjame decirte, Juan, perdona Juan, escucha, escucha Juan, Juan, Juan, mira Juan, ¿Juan? ... ".

Al final, y aunque parezca increíble, la persona así interrumpida sentirá la imperiosa necesidad de callar para averiguar qué es tan importante para que seamos tan pesados. Y ese será el momento para interceder con un tono de voz suave, y pedirle que cierre temporalmente el asunto o hacerle ver la gravedad a la que puede llevar el modo en qué está planteando las cosas, aunque pueda tener razón, y sin quitarle un ápice de gravedad al asunto mientras dejamos clara la necesidad de continuar tratándolo luego.

Y funciona.

Extraído del libro "Cómo tratar con gente a la que no puede soportar", de Rick Kirschner y Rick Brinkman.

domingo 6 de septiembre de 2009

Manifestar las intenciones: evitar malos entendidos

¿Nunca os ha pasado iniciar una conversación con un compañer@, un grupo de trabajo o en una reunión y que alguien saltara o se pusiera a la defensiva cuando estabais argumentando y todavía no habíais llegado al kit de la cuestión?

¿Nunca habéis asistido a una reunión sobre un tema genérico y tan pronto os habéis sentado la gente de vuestro alrededor ha empezado a buscar culpables sobre lo que se había hecho mal respecto a lo que se pensaba que iba a ser el tema central de la reunión?

Si te expresas despacio, si das muchos rodeos antes de llegar a algo, si convocas una reunión diciendo que se va a hablar de "el consumo de papel en el departamento", "la productividad", "el sentido de la responsabilidad", "el exceso de trabajo", "la situación de los proyectos", etc, .. la gente suele pensar en la parte negativa del asunto y entonces se ponen a la defensiva y elucubran sobre cual puede ser el verdadero fin de lo que se está diciendo o se va a pedir, qué riesgos existen, quienes pueden ser los cabezas de turco y cosas mucho más descabelladas. Para cuando se produce la reunión, o antes de que puedas hablar de lo que realmente querías hablar, ya existe un riesgo notable de que hayan conflictos basados en lo que cada uno percibe o el sentimiento negativo que ha desarrollado. La gente se posiciona.

Es fundamental al iniciar una comunicación (sea a dos o más bandas), dejar claro cuanto antes el objetivo de lo que estás diciendo y la intención, remarcando siempre su lado positivo, el de la mejora y no el de la culpa. No es lo mismo una reunión "sobre la productividad", que plantea cuestiones como ¿quién no estará rindiendo?, ¿irán a despedir a alguien?, ¿tendrá algo que ver con lo del otro día?, ¿querrán bajarnos el sueldo o condicionar los aumentos?, que decir: "Se convoca una reunión para el jueves con el fin de estudiar algunas mejoras propuestas por algunos compañeros que podrían ser muy interesantes para todos. Esperamos sugerencias".

En definitiva, declarar la intencionalidad y dejar claro que es una intencionalidad positiva y constructiva, genera un sentimiento positivo, elimina los miedos y la energía negativa y permite que la gente se centre en aportar y no en cómo o de quién piensan que deberán defenderse.

Os sorprendería la cantidad de conflictos y malos entendidos que se dan cuando esto no se clarifica al principio. En muchos casos ni tan siquiera se alcanza el tema principal que debía tratarse y por si fuera poco, luego nadie sabe exactamente como se inició la discusión o las versiones no coinciden.

Extraído del libro "Cómo tratar con gente a la que no puede soportar", de Rick Kirschner y Rick Brinkman.

Saludos

viernes 4 de septiembre de 2009

Interesantes Frases Célebres XIII

Conocer a los demás es Inteligencia,
conocerse a sí mismo es sabiduría,
dominar a los demás es fuerza,
dominarse a sí mismo, es poder.
Lao Tse.

¿Qué es más importante el cambio tecnológico o cambiar la manera en que nos ocupamos de la gente? La interacción entre ambos es compleja. Sin embargo, los temas humanos son más importantes que la tecnología. Las empresas de hoy no son buenos lugares para trabajar y las sociedades de hoy no son necesariamente lugares placenteros para vivir.
M.Harris.

Ningún viento es favorable para el hombre que no sabe a dónde va.
Séneca

Los hombres siguen muriendo y no son felices.
A. Camus

- ¿Podrías decirme por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?
- Depende mucho del punto adonde quieras ir - contestó el Gato.
- M e da igual dónde - contestó Alicia.
- Entonces no importa qué camino sigas - dijo el Gato.
- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia, a modo de explicación.
- ¡Ah!, seguro que lo consigues - dijo el Gato - , si andas lo suficiente.
L. Carroll

jueves 3 de septiembre de 2009

Localizar el centro de nuestras vidas

Cita literal del libro: La sabiduría de la tortuga, de José Luis Trechera:

Un experto consultor de empresas quiso llamar la atención sobre los participantes en un taller de gestión del tiempo. Puso sobre la mesa un tarro de cristal grande de boca ancha. Al momento, lo fue llenando de piedras de cierto tamaño. Cuando terminó preguntó a los asistentes: ¿Está el tarro lleno? Todo el mundo lo miró y asintió. Entonces sacó una bolsa con gravilla. Echó parte de la gravilla en el frasco y lo agitó. Las piedrecillas penetraron por los espacios entre las piedras más grandes. De nuevo preguntó el instructor, ¿está el frasco lleno?

Algunos comenzaron a dudar y ya no tenían tan clara la respuesta. El ponente extrajo de debajo de la mesa un cubo de arena y comenzó a volcarlo en el frasco. La arena se filtraba entre los pequeños recovecos que había entre las piedras y la gravilla. ¿Está lleno? Preguntó de nuevo. ¡No! Exclamaron casi la totalidad de los asistentes.

De nuevo, cogió una jarra de agua y la vertió sobre el tarro. El frasco aún no rebosaba.

¿Qué podemos extraer de la experiencia? Un asistente <>, respondió: "No importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes lograr que quepan más tareas".

Con serenidad le respondió el ponente: Lo que esta experiencia nos demuestra es que si no se colocan las piedras grandes primero, nunca podrás situarlas después".

¿Cuales son las piedras importantes de nuestra vida? La familia, los amigos, las personas que quieres o la propia salud en general. Si no se sitúan en primer lugar, no habrá posibilidad de ubicarlas después. Por el contrario, si se ponen al principio, lo demás encontrará su lugar.


Esta historia me trae un detalle a la mente. ¿Cuantos de nosotros buscamos un empleo primero y luego intentamos adaptar nuestra vida a su horario? ¿No deberíamos acaso organizar nuestras vidas primero en base a lo que es importante para nosotros y luego acoplar lo demás entorno a eso?

Posiblemente el mundo cambiaría muy aprisa cuando la gente dijera que lo que le ofrecen no se adapta a lo que necesita o quiere. Pero eso claro, debe hacerse cuando aún podemos volver al nido, y nadie depende de nosotros.

miércoles 2 de septiembre de 2009

La sabiduría de la tortuga

En julio tuve la oportunidad de sacar algunos libros interesantes de la biblioteca. He decidido no comprar más libros cuando pueda evitarlo. Por una parte ahorro dinero y por otra cuido el medioambiente. Alguien podría decirme que así genero menos empleo, pero también lo hacen las empresas cuando teniendo beneficios deciden reducir personal.

No me parece razonable que el empleo sea una excusa para no ser ecológico, máxime cuando las personas somos conscientes de que la Tierra tiene recursos limitados y es mejor cambiar los hábitos del hombre antes de que desaparezcan.

Uno de los libros que he leído es la "Sabiduría de la Tortuga", de Jose Luis Trechera. Es un libro que resume el contenido de otros, aglutina ideas de un mismo planteamiento y va más allá al definir por una parte la necesidad de cambiar nuestro modo de vida a uno menos controlado por el reloj y a enseñarnos a evaluar mediante cuestionarios el estado actual de nuestra vida.

Para mi, lo más interesante son los primeros y últimos capítulos (sobre todo los últimos). En concreto me gusta mucho como prioriza y divide las actividades que hacemos.

Según sus propias palabras (cito literalmente), las tareas pueden dividirse en los grupos siguientes:

  • Urgentes e Importantes: Son las que consumen la mayor cantidad de tiempo disponible de muchas personas. Alguien que se acostumbre a funcionar así difícilmente podrá organizar su vida de manera adecuada e irá permanentemente "apagando fuegos" o a remolque de los acontecimientos. Se generará una sensación de crisis continua y de estrés. Es posible que el sujeto, como mecanismo de escape y alivio, se refugie en el grupo de tareas urgentes pero no importantes.
  • Urgentes y no importantes: Actividades que fácilmente se pueden delegar. Por ejemplo puede ser urgente enviar una carta o concertar una cita, pero no necesariamente tiene que hacerlo todo la misma persona. Suele ser el cuadrante apropiado de aquellos que tienen el virus del activismo y cualquier tarea la realizan de manera compulsiva.
  • No Urgentes e Importantes: Son las actividades que requieren sosiego para dedicarles el tiempo adecuado. Deberían de ser las que se planeasen con más delicadeza y tendrían que ocupar el mayor tiempo existencial de cada persona. Si se es capaz de no dejarse llevar por los demás cuadrantes, se podrá sacar tiempo para lo esencial e importante y hacer que este cuadrante ocupe el peso prioritario en la vida.
  • No Urgentes y no Importantes: Son las que se deberían evitar. Muchas veces, se usan también como refugio y evasión para no afrontar otro tipo de actividades.
El libro también dice:

"Vivimos atrapados por lo urgente y además lo hacemos importante, sin a veces, tener la capacidad para reposar y poder discernir qué es lo esencial y qué es lo accesorio. Además, según el Principio de Pareto, el 80% del tiempo se consume en tareas de escasa importancia y productividad, y viceversa, a los asuntos realmente importantes, solo se le dedica el 20% del tiempo."

Saludos

martes 1 de septiembre de 2009

El síndrome de Tántalo

Vivimos en una sociedad donde cada vez tenemos más cosas, pero donde también es más difícil disfrutar de ellas. Perdemos demasiado tiempo trabajando, empleando el dinero para comprar objetos y dedicamos muy poco a disfrutar de ellos.

Al final tenemos demasiadas cosas, a las que hacemos poco caso. Y creo que podríamos extrapolar esta circunstancia a las amistades y la familia.

Es curioso que no veamos este comportamiento de comprar y atesorar en vez de disfrutar en nosotros mismos, pero nos damos cuenta en seguida cuando vemos a niños que acumulan juguetes, peluches, videojuegos, etc. Todos hemos visto a padres que tiran o regalan regalos que estos niños recibieron y que nunca emplearon.

Al hecho de tener de todo, de estar rodeados de lujos, placeres, y de no poder disfrutar de ellos, se le conoce como el Síndrome de Tántalo. Y aunque no es un mal de la sociedad moderna, nuestro estilo de vida en el s.XXI lo ha agudizado notablemente.

martes 21 de julio de 2009

Creatividad forzosa

Solemos pensar que existen personas creativas y otras que no lo son, del mismo modo que hay personas graciosas, ingeniosas, divertidas o de cualquier otro tipo. Y esto es cierto, pero solo en parte.

Es verdad que hay personas capaces de pensar de manera distinta, de plantearse las cosas de otra manera o de acercarse a problemas desde otros ángulos y parece que lo hacen de manera natural y espontánea, pero es posible aprender a hacerlo.

Según Edward de Bono, es posible desarrollar técnicas y mecanismos que nos permitan pensar de otra manera, atajar los problemas desde puntos de vista no convencionales, para llegar a soluciones o ideas diferentes a lo que la mayoría propondrían.

Este hombre, ha dedicado su vida a buscar la manera de hacerlo; a buscar procedimientos que puedan aplicarse para evolucionar, crear ideas, atender problemas abriendo nuestra mente. Es lo que llama pensamiento lateral.

Recientemente he leído su libro "Ideas para profesionales que piensan" y os dejo un ejemplo de lo que este sesudo investigador entiende por pensamiento lateral. Este ejemplo es suyo. Como no recuerdo completamente la historia, permitidme por favor que la redondee un poco a mi manera y le de contexto.

Había un rey árabe que deseaba que las mujeres de su reino dejaran de usar el velo, pero si lo prohibía por ley, el sector más conservador de su sociedad podía revelarse por ello. Así que creó una ley exigiendo a las prostitutas que llevaran el velo. Como resultado, y para diferenciarse, el resto de mujeres empezarían a dejar de usarlo. Y conforme menos mujeres lo llevaran, el proceso se aceleraría, dado que existiría siempre la tendencia a pensar que aquellas mujeres que lo llevaban eran prostitutas, por lo que pronto solo éstas lo llevarían.

Este es un acercamiento propio de pensamiento lateral.

Saludos

martes 14 de julio de 2009

La teoría de los dos factores

En el libro "El placer de no trabajar" de Ernie J. Zelinski aparece la teoría de los dos factores de Frederick Herzberg. Aunque no es tan conocida como la Teoría de Maslow, se ha utilizado para estudiar lo que se puede esperar de los empleados en el lugar de trabajo.

Según esta teoría, el trabajador espera unas condiciones adecuadas de trabajo, lo que se conoce como factores de higiene, y donde entran cuestiones como el sueldo, la seguridad laboral, las condiciones en el puesto de trabajo o el estatus.

Sin embargo, los factores de higiene por sí solos no producen satisfacción en el puesto de trabajo, al menos no a largo plazo. Curiosamente la existencia de estos factores, solo lleva al puesto de trabajo a un punto o estado neutral. Aunque si estos factores no aparecen de forma adecuada y equilibrada pueden producir una gran insatisfacción, y hacer que el empleo no sea valorado, se considere desagradable y los empleados prefieran irse a otro lugar tan pronto puedan.

Hacen falta otros factores, conocidos como motivacionales para alcanzar la satisfacción plena y definitiva en el lugar de trabajo. Y son aquellos que hacen que el empleado esté motivado para aprender, esforzarse, adquirir experiencia o asumir responsabilidades. En definitiva son el reconocimiento, la sensación de logro, crecimiento personal y responsabilidad.

Los factores motivaciones serían algo así como el siguiente nivel para lograr la satisfacción. Por ejemplo, para una persona que hubiera pasado por malos empleos, o malas experiencias, lograr un buen sueldo, seguridad, unas buenas condiciones de trabajo y un determinado grupo de funciones asignado al estatus que ocupe en la nueva empresa, puede parecerle fantástico. Pero cuando esa persona lleve tiempo en el puesto, su satisfacción inicial comenzará a convertirse en insatisfacción. Le faltará entonces reconocimiento por su labor cuando se esfuerce y logre objetivos difíciles, asuma competencias o adquiera experiencia.

Parece una tontería, pero un ejemplo donde se alcanza el primer nivel de necesidades (y con ésto doy otra vuelta de tuerca al asunto), aunque no se logra el siguiente, es el caso de muchos funcionarios, sin carrera profesional definida, sin aspiraciones ni retos que acaban siendo infelices en sus puestos porque no les aporta ya nada excepto seguridad, un sueldo y unas buenas condiciones laborales y de jubilación.

Dos años ocioso

Hace un tiempo, alguien me comentó que tenía un amigo que había dejado su empleo, había eliminado todos los gastos innecesarios para reducir sus dispendios, y poder vivir con una cantidad que muchos considerarían mísera. Había abandonado su trabajo, y antes de decidir lo que quería hacer, había dedicado dos años a no hacer nada. Para posteriormente, aprender a vivir ganando poco, trabajando poco y haciendo lo que le gustaba. El caso es que poco a poco me he enterado de que esa persona no es una rara excepción, cada vez son más personas las que están llegando a la conclusión de que el trabajo perjudica la salud y resta felicidad y que se puede vivir más tiempo y ser más feliz con menos cosas. Lo triste del caso es que esto ya lo sabían los griegos.

Si lo pensamos bien podemos vivir sin teléfono, sin Internet, sin coche, sin hipoteca, sin irnos de vacaciones en vuelos baratos y un largo etcétera. Muchas cosas nos cuestan dinero porque preferimos ahorrar tiempo, pero luego tenemos que ganarlo trabajando, lo que también nos resta tiempo. Parece que uno no puede divertirse a lo grande con sus hijos sin gastarse 400€ en un parque de atracciones durante el fin de semana.

Si tienes tiempo, puedes cocinar en tu casa, puedes comprar las ofertas, puedes aprender otras maneras de ganarte la vida, alquilando habitaciones, haciendo reparaciones, reutilizando o reparando lo que nadie quiere y mucho más. No te compres lo último en informática para leer mails y navegar, usa un pc de hace cuatro años, de esos que todo el mundo anhela que pases por su casa para quitárselo de encima.

No tendrás una gran tele, ni un equipo hi-fi, pero ¿acaso algo de todo eso nos hace felices? Cuando más compramos, más queremos. Llega un momento que necesitas más dinero, una casa más grande y parece que miramos poco por lo que tenemos y mucho hacia aquellos que tienen más.

Leí que en cierto estudio comprobaron, que no importa la cantidad de dinero que uno tenga, las personas que vivían con ese nivel de ingresos, pensaban que con un poco más, solo con un poco más, alcanzarían sus objetivos y serían más felices. Lo triste del caso es que algunos ganaban 8 millones de dólares al año y pensaban que la felicidad se alcanzaba justo con el doble de esa cifra.

Parece mentira, pero es cierto. La avaricia y el miedo a ser un desposeído o un sin-tierra no tiene límites. Pensamos que el dinero o los bienes nos dan seguridad, y es justo al contrario. Nunca alcanzamos esa seguridad, pero empleamos nuestras vidas buscándola, mientras sacrificamos nuestro tiempo y nuestra libertad, haciendo cosas que nos desagradan.

¿Prefieres salir a tomar algo todas las noches o trabajar dos horas menos al día y acudir al trabajo de 8 a 14h?

¿Prefieres trabajar doce meses al año o solamente ocho?

Lo cierto es que nos hemos metido en la cadena del consumismo. Si empezáramos a vivir más con lo que otros tiran, podríamos vivir bien, gastando mucho menos.

Saludos

domingo 12 de julio de 2009

Interesantes Frases Célebres XIII

Lo que es sencillo, dura más.
Edward R. Murrow.

Algunas personas ven las cosas tal como son y se preguntán ¿por qué? Yo las veo tal como nunca han sido y me pregunto, ¿por qué no?
George Bernard Shaw.

Entre tener que cambiar muestros puntos de vista o demostrar que no es preciso hacerlo, la mayoría de nosotros inmediatamente nos esforzamos por la demostración.
John Kenneth Galbraith

Uno de los síntomas de la proximidad de un ataque de nervios es la impresión de que el trabajo de uno es extremadamente importante.
Bertrand Russell

Es bueno tener dinero, y las cosas que el dinero puede comprar, pero también es bueno hacer recuento de vez en cuando y asegurarse de que no se han perdido las cosas que el dinero no puede comprar.
George Horace Lorimer

Las personas negativas nunca cambiarán su naturaleza. No solamente se desaniman con su propia forma de pensar, sino que además intentan desanimar a los demás. A la miseria no solo le gusta la compañía: la desea.
Ernie J. Zelinski

viernes 10 de julio de 2009

Me he cansado de que me pises

Hace poco, tuve un "conflicto" con una gran empresa, una de esas que parece ser todopoderosa, que sabe perfectamente que por mucho que patalees y te quejes, no tienes nada que hacer.

Ya sabéis el dicho, el pez grande, se come al pequeño.

El caso, es que la citada empresa era una entidad bancaria (una caja de ahorros) y por un error grave, perdieron una cantidad considerable de mi dinero, dinero que naturalmente no me sobraba y estaba reservado en una cuenta para ser empleado en determinado fin.

Ante la falta de apoyo de la entidad, que reconocía el error pero no aceptaba asumir las consecuencias; ante el escaso interés de su servicio de atención al cliente; y que la entidad, se negó a acudir a la Junta de Arbitraje de la Comunidad Valenciana, solo me quedó como única opción reclamar delante del Banco de España. Todo esto, después de casi un año de dilación donde llegaron a restituirme mi dinero dos veces y a retirármelo de la cuenta bancaria en otras tres ocasiones.

Remití un escrito al citado organismo, que resolvieron en unos seis meses. La citada caja de ahorros tuvo que presentar sus alegaciones, y llegó a reconocer (por escrito) alguna propuesta que me habían hecho de carácter ilegal, lo que en caso de haber llegado a los tribunales no les iba a favorecer nada.

En el Banco de España, me dieron la razón plenamente y nos lo comunicaron tanto a mí, como a la entidad bancaria. Al no obtener respuesta de la otra parte, me puse en contacto con su servicio de atención al cliente, donde me comunicaron que no tenían intención de reparar el daño ni de devolverme el dinero más allá de las opciones que ya me habían dado anteriormente (prestarme una cantidad equivalente al dinero que habían retirado erróneamente de mi cuenta para hacer frente a un pago que había sido cancelado por mi meses antes, durante un año y a interés cero), y que el Banco de España había considerado fuera de lugar, ya que consideraba que debían devolvérmelo y asumir ellos la pérdida por la mala gestión.

Por si no lo sabéis, el Banco de España no puede obligar a las partes a acatar su dictamen, por lo que siempre dependes de la buena voluntad de la entidad, si es que existe.

Pero he recibido recientemente formación sobre la Ley Orgánica de Protección de Datos 15/1999 del 13 de diciembre y la citada entidad bancaria cometía y sigue cometiendo errores sobre su aplicación (si es que aplican la ley, que lo dudo).

Y entre los errores cometidos, había una falta grave, que se tramita a través de la Agencia Española de Protección de Datos, y el coste de las faltas graves comienza en los 60.000€ de multa y puede llegar a los 300.000€. Y mira por donde, también habían cometido algunas faltas leves, cuya sanción empieza en los 600€ y llega a los 60.000€. Por si fuera poco, las faltas se acumulan y las multas por tanto, también. Y una falta repetida o sistemática también tiene una cuantía más elevada.

Así que me dio por explicarle a la citada caja, que dado que no se atenían a lo que el Banco de España había expuesto, y ambas partes sabíamos que ir a juicio (suponiendo que hubieran apelaciones por las partes) me iba a costar años y mucho dinero, a lo mejor podía hincharles a multas por estar incumpliendo la LOPD, donde es posible presentar las reclamaciones por Internet y la AEPD las investiga de oficio, pues el procedimiento va por vía contencioso-administrativa.

Son lentos sí, porque están sobrecargados de trabajo, pero si alguien incumple esta ley, lo sancionan sin miramientos. Y tienen potestad para hacerlo, sin necesidad de trámites judiciales.

Así que podía conseguir que les impusieran una considerable multa partiendo de la pérdida irremisible de mi dinero. Naturalmente hablaba en serio. Y naturalmente se han planteado la posibilidad de llegar a un acuerdo, en ello estamos.

Otro día ya os cuento alguno de vuestros derechos con la LOPD en la mano.

Saludos

jueves 2 de julio de 2009

Las cosas no son lo que parecen

Parece que si uno dice hoy en día que no trabaja, está mal considerado. De hecho, existen personas que sienten la necesidad de demostrar, incluso si no es cierto, que trabajan mucho (hasta mintiendo). Parece que decir cosas como "ya he terminado", "hoy no tengo faena" o "voy a tomarme la tarde libre", producen sentimientos de rechazo (tal vez lo que sienten es envidia) en el resto de compañeros, amigos o familiares. A veces hasta sentimos un sentimiento de culpa por tener tiempo libre.

Los griegos pensaban que el exceso de trabajo era malo, simplemente porque quedaba poco tiempo para el ocio, que era lo que realmente les permitía meditar, crecer o madurar.

Cuando conoces a gente, todo el mundo se identifica con su nombre, su profesión y su lugar de trabajo. Tengo la suerte de trabajar en un buen sitio, con un cargo socialmente "aceptable", lo que me permite presentarme solo con mi nombre, y cuando alguien piensa que mi trabajo, mi sueldo o mi profesión deben estar avergonzándome me lo acaban preguntando. Es como si ser simplemente un individuo, no tuviera importancia.

¿Somos lo que hacemos? No, somos personas. Si nos identificamos solo con nuestro trabajo, ¿qué pasará cuando lo perdamos? ¿Dejaremos de ser o existir? Es por eso que muchas personas que pierden su empleo se sienten tan defraudadas y tan deprimidas, porque su trabajo absorbió mucho de su persona y terminó siendo el elemento central de sus vidas.

Solo cuando has perdido unos cuantos, y empiezas a desengañarte, te das cuenta de que son solo eso, empleos.

Deberíamos aprender a trabajar menos solo porque es más sano. Yo ya estoy pensando en cambiar de área de trabajo. En verano es cuando más faena tengo y a veces se me hace estresante. Cuanto más estoy pensando en descansar y organizarme las vacaciones, es cuando más faena hay. Detesto los empleos donde los picos de faena son brutales y luego tienes meses de semi-inactividad. Eso solo demuestra que están mal planificados y peor gestionados.

Muchos tampoco parecen estar conformes con su trabajo, no les gusta, pero si ganan bastante o tienen un cargo importante, aparentan que son unos triunfadores y que son muy felices.

Jan Halper, psicólogo de Palo Alto estudió las carreras de más de 4.000 ejecutivos (este dato aparece en el libro El placer de no trabajar, de Ernie J.Zelinski), y descubrió que el 58% de los cargos intermedios sentía haber perdido o sacrificado sus vidas en pos de su trabajo. Otro estudio demostraba que hasta un 70% de los ejecutivos en general, no estaban contentos con sus trabajos, aunque cada vez se refugiaban más en él.

Yo ya he empezado a gastar menos. Quiero ahorrar y en un futuro, cuando vea cuanto necesito para vivir, intentaré trabajar menos horas y disfrutar más de la vida. Trabajar menos, aunque sea teniendo menos. Si no nos quitamos de encima la etiqueta de consumistas, no podremos dejar de ser esclavos de nuestros jefes y de nuestros empleos.

Cuando una fábrica se tecnifica, y aparecen nuevas máquinas capaces de hacer la labor de las personas, tiramos a los que sobran, para que los que quedan sigan trabajando 8 o 10 horas al día. Nadie se plantea conservar toda la plantilla, reducirles la jornada laboral a la mitad y pagarles el mismo sueldo. Tampoco se pregunta al personal quien quiere reducir su jornada y cobrar proporcionalmente a las horas que trabaja aunque vea reducir su sueldo.

Lo cierto es que el modelo capitalista actual solo se sostiene mientras el consumo crece, porque conforme se mecanizan tareas y la gente es expulsada de su trabajo y se crean nuevas necesidades artificiales, y se contrata más gente para cubrirlas, estamos arruinando el planeta.

¿Cuando entenderemos que no hay bastante trabajo para todos en un mundo mecanizado y tecnificado (al menos a jornada completa)? Y que lograr el pleno empleo no puede consistir en un continuo crear nuevas y falsas necesidades artificiales que tiren del consumo.

El consumo excesivo, con la población actual es insostenible.

Personalmente seguiré empleando mi monitor de tubo de 17" hasta que se agote su vida útil, como mi televisión con su TDT que aún no he comprado. ¿Quien dijo prisas? Cuando el individuo es el centro de todo, no hay prisas, porque la vida gira en torno a uno, no hemos de correr para alcanzar nada o llegar a tiempo de comprar algo.

Saludos a todos

jueves 18 de junio de 2009

Nuestra relación no es lo que era

A veces pienso que no parece razonable que haya nueve divorcios por cada diez bodas. Lo primero que uno piensa es que nos equivocamos al elegir la persona que un día pudo parecernos maravillosa y hoy nos parece horrorosa.

Puede que sea porque la vida actual nos exige demasiado, porque deseamos tenerlo todo, porque no queremos renunciar a nuestra vida profesional ni familiar. O a lo mejor somos una generación que lo ha tenido todo y no está dispuesta a dar, a repartir, a compartir. Pero esta teoría se me viene abajo cuando descubrí que España tenía a casi un millón de niños apadrinados por el mundo y que somos uno de los países más solidarios.

Luego está la publicidad, el hecho de que comparamos mucho a nuestra pareja con todo lo que podría ser y claro, no da para tanto. Puede que eligiéramos bien, pero nadie sale de un molde perfecto.

Y entonces es cuando llego a donde quería llegar. ¿Dejamos libertad a la pareja para que siga siendo libre? ¿Le dejamos seguir haciendo lo que le gustaba, como su deporte favorito, ir con amig@s, salir con ell@s, tener tiempo para sí mism@, etc?

¿O somos de esos que pretendemos que "mejore" adaptándose tanto a nosotros que al final solo seremos una pareja, en el mejor caso bien avenida, y aburrida?

No podemos pretender cambiar a la otra persona, no podemos pedirle que deje de hacer todo lo que le gusta para dedicarnos más tiempo, no podemos hacerle sentir culpable, ni exigirle que abandone principios, familia, amigos, placeres o intereses. Tampoco podemos anular sus aspiraciones en la vida.

Claro, ahora me diréis que no lo hacéis. Lo cierto es si tu pareja era antes más divertida, más natural, más fresca y ya no lo es, seguro que algo de todo esto ha pasado. Todos tenemos la tendencia a recortar derechos al otro, a atarlo o etiquetarlo, a quitarle su espacio vital o a reducirlo. No lo hagas.

Deja que salga con sus amig@s, deja que estudie si quiere, que se relacione con más gente de su mismo sexo y del otro. Si se marcha, nunca fue tuyo. Si se queda, tendrás algo mejor que lo que compraste. Puede que más viej@, con más arrugas, menos pelo o peor tipo, pero más de lo mismo, con más experiencia y probablemente más rico como persona.

Saludos

Preocuparse menos

Vivimos preocupados por multitud de cuestiones y muchas veces olvidamos colocarlas en el sitio donde realmente deberían estar. Si no tuviéramos nada para comer, no nos parecería tan importante que se estropeara el móvil; si hubiéramos perdido el empleo, nos parecería trivial que quitaran de la tele nuestra serie favorita.

Dicen que el ser humano busca asuntos pendientes allí donde pueda verlos crecer cuando no los tiene, y que al final, medimos las cosas no en función de su verdadera importancia, sino en función de otras que nos son habituales.

Es decir, con una vida tranquila y exenta de problemas, cualquier contratiempo nos parecerá un desastre; y si estamos acostumbrados a situaciones críticas, ninguna situación donde no peligren vidas o esté en riesgo la seguridad nacional será importante para nosotros.

Pero la cuestión principal no es la importancia del asunto, sino si sabemos tratar adecuadamente cada nueva preocupación, miedo o expectativa que se abre en nuestras vidas. Existen personas que saben desconectar y olvidarse de todo cuando quieren divertirse y otras, que no saben.

Me refiero a esas personas a las que un problema puede estropearles el día, la semana, o el mes entero. Muchas veces les quema hasta que se resuelve. Pero en un mundo donde los juzgados y los entes encargados de ejercer la justicia o de corregir los abusos están sobrecargados, no es raro que pasen años, lustros o incluso décadas esperando una solución. Y claro, no podemos estar tristes o apesadumbrados tanto tiempo.

No tiene sentido amargarse la vida, hemos de aprender a aligerar el peso que esos asuntos tienen en nuestra conciencia. Algunos estudiosos de la materia, han descubierto que todo el mundo puede hacer actividades que le absorben por completo y le abstraen, protegiéndonos de nuestros propios pensamientos negativos. Es otra forma de desconectar. Basta con buscar una tarea que nos ocupe el 100% del cerebro, para que simplemente cambiemos de asunto, y por tanto, podamos descansar o sentirnos mejor mientras practicamos esta actividad.

El efecto dura incluso más allá de la misma, y el hecho de desconectar, nos permite luego valorar el problema con renovadas energías, más tranquilidad, más sosiego, y a lo mejor, desde otras alternativas.

¿Vosotros a qué os dedicáis cuando queréis reponer pilas y pasar de todo?

Saludos

martes 16 de junio de 2009

Que no te pillen

Me lo han pasado hoy por email. Demasiado bueno para no compartirlo.
LifeBalance


"ME BUSCO LA RUINA" DE ARTURO PEREZ REVERTE

Me despierta un ruido y miro el reloj de la mesilla de noche. Ha sonado en la planta de abajo. Así que cojo la linterna y el cuchillo K-Bar de marine americano –recuerdo de Disneylandia– y bajo las escaleras intentando ir tranquilo y echar cuentas. Cuántos son, altos o bajos, nacionales o de importación, armados o no. Si estuviera en un país normal, este agobio sería relativo. Bajaría con una escopeta de caza, y una vez abajo haría pumba, pumba, sin decir buenas noches. Albanokosovares al cielo. O lo que sean. Pero estoy en la sierra de Madrid, España. Tampoco me gusta la caza ni tengo escopeta. Sólo un Kalashnikov –otro recuerdo de Disneylandia– que ya no dispara. Por otra parte, una escopeta no iba a servirme de nada. Estoy en la España líder de Occidente, repito. Aquí el procedimiento varía. Mientras bajo por la escalera –de mi casa, insisto– con el cuchillo en la mano, lo que voy es haciendo cálculos. Pensando, si se lía la pajarraca, si no me ponen mirando a Triana y si tengo suerte de esparramar a algún malo, en lo que voy a contar luego a la Guardia Civil y al juez. Que tiene huevos.
Lo primero, a ver cómo averiguo cuántos son. Porque si encuentro a un caco solo y tengo la fortuna de arrimarme y tirarle un viaje, antes debo establecer los parámetros. Imaginen que descubro a uno robándome las películas de John Wayne, le doy una mojada a oscuras, y resulta que el fulano está solo y no lleva armas, o lleva un destornillador, mientras que yo se la endiño con una hoja de palmo y pico. Ruina total. La violencia debe ser proporcionada, ojo. Y para que lo sea, antes he de asegurarme de lo que lleva el pavo. Y de sus intenciones. No es lo mismo que un bulto oscuro que se cuela en tu casa de madrugada tenga el propósito de robarte Río Bravo que violar a tu mujer, a tu madre, a tus niñas y a la chacha. Todo eso hay que establecerlo antes con el diálogo adecuado. ¿A qué viene usted exactamente, buen hombre? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre?… Y si el otro no domina el español, recurriendo a un medio alternativo. No añadamos, por Dios, el agravante de xenofobia a la prepotencia...

Pero la cosa no acaba ahí. Incluso si establezco con luz y taquígrafos los móviles exactos y el armamento del malo, un juez –eso depende del que me toque– puede decidir que encontrártelo de noche en casa, incluso armado de igual a igual, no es motivo suficiente para el acto fascista de pegarle una puñalada. Además hay que demostrar que se enfrentó a ti, que ésa es otra. Y no digo ya si en vez de darle un pinchazo, en el calor de la refriega le pegas tres o cuatro. Ahí vas listo. Ensañamiento y alevosía, por lo menos. En cualquier caso, violencia innecesaria; como en el episodio reciente de ese secuestrado con su mujer que, para librarse de sus captores, les quitó el cuchillo y le endiñó seis puñaladas a uno de ellos. Estaría cabreadillo, supongo, o el otro no se dejaba. Pues nada. Diez años de prisión, reducidos a cinco por el Tribunal Supremo. Lo normal. Por chulo.

Imaginemos sin embargo que, en vez de cuchillo, lo que esta noche lleva el malo es una pistola de verdad. Y que en un alarde de perspicacia y de potra increíble lo advierto en la oscuridad, me abalanzo heroico sobre el malvado, desarmándolo, y forcejeamos. Y pum. Le pego un tiro. Ruina absoluta, oigan. Sale más barato dejar que él me lo pegue a mí, porque hasta pueden demandarme los familiares del difunto. Otra cosa sería que el malo estuviese acompañado. En tal caso, nuestra legislación es comprensiva. Sólo tengo que abalanzarme vigorosamente sobre él, arrebatarle el fusco, calcular con astuta visión de conjunto cuántos malos hay en la casa, qué armamento llevan y cuáles son las intenciones de cada uno, y dispararle, no al que lleve barra de hierro, navaja empalmada, bate de béisbol o pistola simulada –ojito con esto último, hay que acercarse y comprobarlo antes–, sino a aquel que cargue de pistolón o subfusil para arriba. Todo eso, asegurándome bien, pese a la oscuridad y el previsible barullo, de que en ese momento el fulano no se está dando ya a la fuga; porque en tal caso la cagaste, Burlancaster. En cuanto al del bate de béisbol, el procedimiento es simple: dejo la pistola, voy en busca de otro bate, bastón o paraguas de similares dimensiones y le hago frente, mientras afeo su conducta y le pregunto si sólo pretende llevarse las joyas de la familia o si sus intenciones incluyen, además, romperme el ojete. Luego hago lo mismo con el de la navaja. Y así sucesivamente.

El caso es que, cuando llego al final de la escalera, comiéndome el tarro y más pendiente de las explicaciones que daré mañana , si salgo de ésta, que de lo que pueda encontrar abajo, compruebo que se ha ido dos o tres veces la luz, y que el ruido era del deuvedé y de la tele al encenderse. Y pienso que por esta vez me he salvado. De ir a la cárcel, quiero decir. Traía más cuenta dejar que me robaran

"RAPIDO COMO EL VIENTO, SILENCIOSO COMO EL INMENSO BOSQUE, PELIGROSO COMO EL FUEGO, INMOVIL COMO LA MONTAÑA"

jueves 11 de junio de 2009

Antivirus gratuitos

Aunque no creo demasiado en ningún antivirus en particular y como cada vez estoy más convencido de que son un engañabobos (debe ser porque hace cinco años que no me contagio), he decidido pasarme a uno gratuito, es decir a uno no comercial y cuya licencia me permita instalarlo en casa para tareas domésticas.

Mirando por Internet, y os lo comento por si a alguien le interesa, he visto estos seis:
Del Clamwin, solo decir que es demasiado simple y que no parece un producto terminado, aunque para el que quiera escanear el disco en busca de virus, es suficiente.

Respecto a los demás, los he probado todos y personalmente los más manejables para mi gusto son el Comodo y el PCTools, aunque el AVG tampoco va nada mal.